Este miércoles 13 de mayo, la Comisión Informativa de Urbanismo y Movilidad de Torrelavega examina una propuesta ambiciosa para modificar la Ordenanza del Estacionamiento Regulado Activo (ERA), ese sistema de aparcamiento gratuito que desde 2022 ha cambiado la forma de moverse por el centro de la ciudad. La idea es clara: adaptar las normas a cómo ha evolucionado la movilidad en estos años, con más rotación en las zonas calientes, mejor acceso al comercio y servicios, y sacando partido a las nuevas infraestructuras municipales como los aparcamientos en altura de La Carmencita y el Mercado Nacional de Ganados “Jesús Collado Soto”.
Jezabel Tazón, concejal de Movilidad y Urbanismo, lo explica sin rodeos: esta reforma persigue un modelo de estacionamiento más eficiente y flexible, que responda a la realidad actual de Torrelavega y facilite la vida diaria sin atascos innecesarios. Lleva detrás la experiencia acumulada desde que arrancó el ERA, con sus ampliaciones y lecciones aprendidas, y ahora incorpora esos parkings públicos que estaban pendientes de integrarse. El objetivo final no es otro que organizar mejor el tráfico urbano, ayudar al pequeño comercio y asegurar que las plazas gratuitas roten de verdad para que todos puedan aparcar sin dramas.
Tres zonas bien diferenciadas por colores
Lo más llamativo de esta ordenanza renovada es cómo reorganiza todo el ERA en tres tipos de áreas, cada una marcada con un color distinto para que quede clarito qué toca dónde. Así se evita la confusión y se ajusta el tiempo de cada plaza a lo que pide la calle.
La zona naranja coge las plazas de carga y descarga que ya existen. Fuera del horario reservado para camiones y repartos, se convierten en aparcamiento regulado para rotación. Estarán abiertas de lunes a viernes de 11.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 20.00 horas, y los sábados de 11.00 a 14.00. El tope es de 90 minutos, que sube a 120 para los que tengan Tarjeta Ciudadana municipal. Y para personas con movilidad reducida, hasta 180 minutos, o 240 si suman la tarjeta. De esta forma, se compatibilizan las necesidades de los comerciantes y proveedores con el aparcamiento de vecinos que necesitan plazas cerca de casa en ratos puntuales.
Luego llega la zona azul, dedicada a las plazas en superficie de las calles con más presión de coches. Aquí el horario es más amplio: lunes a viernes de 8.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00, sábados hasta las 14.00. Mismo límite de 90 minutos general, ampliable para usuarios específicos como los de siempre. Estas plazas están pensadas para gestiones rápidas, compras en el supermercado o una visita al banco, asegurando que el centro no se sature con vehículos parados todo el santo día.
Y la auténtica novedad, la zona violeta, mete en el ERA los aparcamientos municipales en altura de La Carmencita y el Mercado Nacional de Ganados. Regulados las 24 horas de los días laborables, salvo el respiro del sábado a las 14.00 hasta el lunes a las 8.00 o tras festivos. El máximo es de 12 horas, extensible a 24 para titulares de Tarjeta Ciudadana. Pero ojo al dato: cuando se acaba el tiempo o decides irte antes, hay que sacar el coche del todo. Y no se puede volver a meter en el mismo parking hasta pasados 30 minutos mínimo. Tazón lo tiene claro: esta regla frena los usos abusivos o estacionamientos de medio pelo que bloquean las plazas y las hacen inútiles para el resto. Así se garantiza que cumplan su papel público, rotando vehículos y sirviendo de desahogo real para el centro.
Ampliación de plazas y calles clave en el punto de mira
La propuesta no se queda en colores nuevos: amplía las plazas de alta rotación por todo el centro. En total, 403 plazas repartidas en 129 naranjas y 274 azules. Se extienden por arterias vitales como Julián Ceballos, avenida de España, Augusto González Linares, Teodoro Calderón, La Llama, José Lucio Mediavilla, José María Pereda, Joaquín Cayón, Julián Urbina o avenida de la Constitución, entre otras. Tazón resalta que esto va a dinamizar las compras, las visitas rápidas a oficinas y los recados, impulsando la economía local y haciendo la movilidad más fluida. Imagina llegar al mercado, aparcar gratis con control pero sin prisas eternas, y salir con las bolsas sin buscar hueco media hora.
Gratuito, digital y accesible para todos
El ERA sigue siendo 100% gratuito, pero con un control más de nuestro tiempo. En zonas naranja y azul, hay que registrar coches, motos de tres o cuatro ruedas por la app o el sistema del Ayuntamiento, que te escupe un justificante con hora de entrada y salida. En la violeta de los parkings en altura, todo automático con lectura de matrículas. Moderno, eficaz y sin papelones.
Pero no hay excusas por falta de tecnología: si no tienes móvil, internet o no le pillas el truco, llamas al teléfono municipal o se lo pides a un agente controlador sobre la marcha. Así se cierra la brecha digital y nadie se queda fuera, que para algo es un servicio público al alcance de todos los torrelaveguenses.
Trámites para aprobarla y números que lo justifican
Si la comisión da luz verde, el Pleno aprueba el inicial. Luego, 30 días de exposición pública en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) y el tablón electrónico del Ayuntamiento, para que vecinos, comercios y colectivos aleguen o sugieran lo que quieran. Sin reclamaciones, Alcaldía la hace definitiva sin volver al Pleno, directo y sin burocracia extra. Tazón lo ve como un avance hacia una movilidad sostenible, que equilibre el día a día del barrio, el negocio y el uso inteligente del espacio urbano.
Y los datos del ERA avalan el movimiento. Arrancó en septiembre de 2023 con 101 plazas; hoy son 153 tras ampliaciones. Los usos mensuales han pasado de poco más de 5.500 a más de 20.000. Usuarios activos, de 1.800 a casi 7.700. Rotaciones por plaza y día, de 2,3 a cerca de 6. Y las denuncias han caído en picado: de más de 40 diarias en el verano de 2024 a 9 o 10 ahora. La gente ya sabe cómo funciona, lo usa más y mejor, y esta reforma llega para potenciarlo sin perder fuelle. Torrelavega se mueve, y el ERA con ella.














