El Servicio Cántabro de Salud (SCS) y el Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) han formalizado un acuerdo que asegura una atención integral a pacientes que, al finalizar su ingreso hospitalario, no pueden volver a su hogar habitual debido a su estado de salud. La Comisión de Coordinación Sociosanitaria, presidida por los consejeros César Pascual e Inclusión Social Begoña Gómez del Río, ha aprobado este martes el protocolo de actuación coordinado.
El documento, elaborado por un grupo de trabajo con representantes de Dirección General de Farmacia, Humanización y Coordinación Sociosanitaria, direcciones médicas, Trabajo Social hospitalario, Gerencia de Atención Primaria del SCS, y áreas de Dependencia y Recursos Comunitarios del ICASS, establece procedimientos para intervenir con celeridad y garantías en tres situaciones específicas.
Escenarios contemplados en el protocolo
El acuerdo aborda casos en los que pacientes al alta requieren ayudas significativas para actividades básicas e instrumentales de la vida diaria, sin reconocimiento previo de dependencia. En estos supuestos, se activan mecanismos para valoraciones urgentes y recursos transitorios.
También se regula la actuación para personas con dependencia reconocida en grado II o III que no pueden retornar al domicilio. Aquí, el protocolo prioriza la derivación a servicios residenciales o centros de día, coordinando con el ICASS para plazas disponibles.
Por último, cubre pacientes dependientes –con o sin reconocimiento oficial– que necesitan apoyos para el retorno domiciliario, como hospitalización a domicilio (HAD), ayuda a domicilio intensificada o teleasistencia, asegurando continuidad asistencial sin brechas.
Estructura y seguimiento del acuerdo
El grupo de trabajo mantendrá el seguimiento del protocolo, evaluando su implementación y proponiendo ajustes. Incluye identificación temprana en hospitales de casos críticos, como pacientes sin domicilio fijo o en condiciones precarias, para evitar ingresos prolongados innecesarios.
Esta coordinación sociosanitaria busca optimizar recursos, reducir estancias hospitalarias y garantizar derechos de dependientes en un contexto de envejecimiento demográfico en Cantabria, donde el 25% de la población supera los 65 años.
Contexto de la Comisión Sociosanitaria
La aprobación se produjo en la Comisión de Coordinación Sociosanitaria, foro habitual para alinear políticas de salud e inclusión social. Pascual y Gómez del Río destacaron la importancia de actuar de forma integrada, evitando duplicidades y asegurando que ningún paciente quede desatendido al alta.
El protocolo se alinea con normativas nacionales como la Ley de Dependencia y planes autonómicos de crónicos, incorporando herramientas como el Plan de Humanización del SCS y el Catálogo de Recursos del ICASS.
Impacto esperado y medidas complementarias
La medida permitirá a equipos hospitalarios detectar precozmente situaciones vulnerables, derivando a ICASS para valoraciones rápidas –en 72 horas para urgentes– y activando prestaciones como residencias temporales, SAD reforzado o HAD.
En 2025, Cantabria gestionó 15.000 valoraciones de dependencia, con lista de espera media de 6 meses; este protocolo acelera procesos post-alta para casos críticos, reduciendo presión hospitalaria y mejorando calidad de vida.














