La Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria ha dado un paso más en la mejora de la conectividad de los Valles Pasiegos con la licitación de la redacción de los proyectos constructivos de la carretera CA-263, que une las localidades de Entrambasmetas y Vega de Pas. El importe de este contrato asciende a 570.000 euros, una inversión que permitirá disponer de la documentación técnica necesaria para abordar posteriormente las obras de modernización de esta vía.
Según ha anunciado el Ejecutivo regional, se redactarán dos proyectos de forma simultánea. El primero cubrirá el tramo entre la intersección con la carretera nacional N-623 en Entrambasmetas (punto kilométrico 0+000) y La Gurueba (P.K. 5+000). El segundo abarcará desde La Gurueba hasta Vega de Pas (P.K. 10+900), donde enlaza con la CA-631. Ambos proyectos tendrán un plazo de ejecución de 10 meses, con el objetivo de obtener todas las autorizaciones y permisos necesarios a lo largo de 2027 y proceder después a la licitación de las obras.
El coste estimado de ejecución de esta carretera asciende a aproximadamente 18,5 millones de euros. La mejora de este vial es uno de los compromisos del Gobierno que preside María José Sáenz de Buruaga y responde a una demanda histórica de los vecinos de la comarca, que desde hace años vienen reclamando una actuación integral para mejorar las condiciones de circulación y seguridad en esta carretera.
En la actualidad, la CA-263 se caracteriza por un trazado sinuoso y una escasa anchura de plataforma, con tramos que presentan poca visibilidad y donde resulta difícil el cruce de dos vehículos en condiciones adecuadas. Estas limitaciones han sido señaladas en múltiples ocasiones por los residentes de la zona, que han denunciado los riesgos que supone transitar por una vía que no cumple con los estándares de seguridad que deberían tener las carreteras autonómicas.
El compromiso del Gobierno cántabro es llevar a cabo una mejora integral que transforme la carretera en una vía moderna, con mejores condiciones de fluidez y seguridad vial. La sección prevista para esta carretera será de dos carriles de circulación, uno por sentido, de 3 metros de anchura, más sobreanchos en curva y arcenes de un metro. Además, el proyecto contempla la mejora del firme, la actuación sobre los elementos de drenaje y la renovación de la señalización.
La actuación prevista se iniciará en la intersección con la carretera nacional N-623, que también será mejorada, y abarcará la totalidad del trazado de la CA-263, que tiene una longitud de 10 kilómetros y 900 metros, hasta su intersección con la CA-262 en Vega de Pas. Esta mejora se enmarca en el plan de inversiones que está previsto en esa comarca, con el que el Gobierno de Cantabria reafirma su apuesta por impulsar un turismo sostenible y desestacionalizado, generar actividad económica y empleo en la zona, recuperar patrimonio histórico-arquitectónico y potenciar los valores naturales y paisajísticos de los Valles Pasiegos.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha avanzado que la ejecución de la mejora de esta carretera comenzará en 2027, tal y como ha anunciado en recientes comparecencias públicas. La mandataria regional ha destacado que esta actuación, junto con otras como la vía verde de La Engaña o el futuro Teleférico Mirador del Pas, forma parte de la gran transformación que está experimentando esta comarca cántabra.
El objetivo final es potenciar y desarrollar el turismo de esta comarca, facilitando al mismo tiempo la vida diaria de los residentes. Los Valles Pasiegos son uno de los territorios con mayor valor paisajístico y cultural de Cantabria, pero su accesibilidad ha sido tradicionalmente una de sus principales limitaciones. La mejora de la CA-263 permitirá conectar de forma más fluida y segura esta zona con el resto de la región, lo que se espera que tenga un impacto positivo tanto en la actividad económica como en la calidad de vida de los habitantes de la comarca.
La licitación de los proyectos constructivos supone un paso fundamental para que esta obra largamente reclamada por los vecinos pueda hacerse realidad en los próximos años. Una vez redactados los proyectos y obtenidos todos los permisos ambientales y administrativos, el Gobierno procederá a la licitación de las obras, que se espera que puedan comenzar en 2027.













