El exfutbolista Jonatan Valle y otros acusados de traficar con drogas en Santander y alrededores no han logrado por ahora un acuerdo con el Ministerio Fiscal, por lo que el caso irá a juicio oral. Este miércoles se ha celebrado en la Audiencia Provincial de Cantabria la audiencia preliminar, un trámite procesal en el que los abogados de los procesados podían intentar alcanzar una conformidad con la acusación pública, pero no se ha producido ningún pacto.
La vista oral se señalará previsiblemente a partir del próximo mes de septiembre, según ha avanzado el magistrado ponente y presidente de la Sección Tercera del tribunal a las partes. El fiscal ha explicado ante el juzgado que, tras conversaciones con las defensas, no ha sido posible llegar a un acuerdo, aunque no descarta que pueda producirse con varios de los involucrados antes de que comience el juicio.
Según han podido saber fuentes judiciales, de cara a la sesión de este miércoles la acusación pública había ofrecido a algunos letrados rebajar las penas que pide para sus representados a las mínimas previstas para este tipo de delitos, siempre y cuando aportasen documentación que acreditase su condición de toxicómanos y poder así atenuar su responsabilidad penal. En el caso concreto del exfutbolista, la pena mínima sería de tres años de cárcel.
Jonatan Valle, que también jugó en el Málaga, el Recreativo de Huelva o el Burgos y que está retirado desde 2016, fue detenido a finales de 2024 junto a una decena de personas por un delito de tráfico de drogas y dos más por tenencia de armas. Seis de ellos han sido procesados por el primer ilícito, cometido supuestamente en la zona de Santander y alrededores.
Junto a ellos, están acusadas otras tres personas por tráfico de cocaína y otra por tráfico de hachís. Para la Fiscalía, los hechos constituyen cinco delitos contra la salud pública de sustancias que causan grave daño (la cocaína) y un delito contra la salud pública de sustancias que no causan grave daño (el hachís).
Las penas solicitadas por el Ministerio Público ascienden a siete años de prisión y 120.000 euros de multa para dos de los acusados; cinco años de cárcel y 200 euros de multa para otro, que es reincidente; cuatro años de prisión para Valle y un implicado más, y dos años de prisión para el último de los encausados.
Según el escrito de acusación provisional, Jonatan Valle habría participado de manera activa en la distribución de droga a pequeña escala en la zona de Mortera, donde reside. Los investigadores sostienen que utilizaba el armario de contadores ubicado en el acceso a su vivienda como lugar habitual para dejar la sustancia a los compradores.
En uno de los episodios recogidos en la investigación, la Policía Nacional interceptó una comunicación en la que el exfutbolista indicaba a un cliente dónde recoger dos gramos de cocaína, que fueron retirados poco después. La acusación se refuerza con el material incautado durante el registro domiciliario practicado el pasado 20 de noviembre de 2024.
En la vivienda se encontraron utensilios vinculados al tráfico de estupefacientes, como básculas de precisión, recortes para la elaboración de papelinas y restos de cocaína, además de un bastón extensible.
Valle, que en su día fue una de las mayores promesas de la cantera cántabra y llegó a debutar con solo 14 años en el Racing de Santander, comparte protagonismo en esta causa con otros acusados que tampoco han alcanzado conformidad con Fiscalía. El caso se enmarca dentro de la denominada «Operación Fire», una investigación policial que ha llevado a un total de seis personas ante los tribunales por presuntos delitos contra la salud pública.













