La Guardia Civil de Cantabria ha desmantelado una red de importación irregular de caravanas y vehículos procedentes del Reino Unido que entraban en España sin declarar y sin pagar los impuestos correspondientes. La investigación ha permitido formular un total de 37 denuncias por supuestas infracciones de contrabando, en relación con 32 caravanas y 5 turismos, con un importe no abonado en concepto de derechos de importación aduaneros que se estima en unos 28.000 euros.
Las pesquisas se iniciaron a partir de informaciones externas recibidas por la Sección Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil en el Puerto de Santander, que actúa como Resguardo Fiscal del Estado. Según estos primeros indicios, se estaba produciendo una entrada continuada de caravanas desde el Reino Unido que, en teoría, llegaban de forma temporal para disfrutar de vacaciones, pero que no regresaban después a su país de origen.
Tras un análisis en profundidad, los investigadores constataron que lo que inicialmente eran sospechas se confirmaba como un negocio de venta de estos vehículos en España. La fórmula consistía en ocultar la entrada con fines comerciales y evitar así el pago de los impuestos arancelarios que corresponden por esa actividad.
La investigación no solo se centró en la llegada por mar, sino que también se tuvo en cuenta que la entrada de las caravanas podía realizarse por la frontera terrestre, tras un desembarque previo en algún puerto europeo. Esta circunstancia complicaba el rastreo de los vehículos, ya que no todos pasaban por el control del Puerto de Santander.
Los especialistas fiscales de la Guardia Civil lograron averiguar que las caravanas se ofertaban para su venta a través de internet, lo que permitió localizar la base operativa del entramado en el término municipal de Grado, en Asturias. Una vez confirmada la localización exacta, efectivos de la Sección Fiscal y de Fronteras del Puerto de Santander se desplazaron hasta allí.
En el lugar, los agentes encontraron en ese momento ocho caravanas y cinco vehículos de turismo, todos ellos procedentes del Reino Unido. El responsable de los mismos no pudo acreditar la declaración de importación preceptiva, por lo que se procedió al precinto de todos los vehículos intervenidos.
Pero el hallazgo no se limitó a lo encontrado en Grado. La investigación puso igualmente al descubierto que durante el pasado año se habían importado desde el Reino Unido otras 24 caravanas, de las que tampoco existe documentación que acredite la declaración de dicha importación. En total, por tanto, se han detectado irregularidades en 32 caravanas y 5 vehículos.
Por estos hechos, la Guardia Civil ha formulado 37 denuncias por supuestas infracciones de contrabando, que han sido remitidas a la Administración de Aduanas del Principado de Asturias. Las caravanas y vehículos precintados también han quedado a disposición de ese organismo, que será el encargado de tramitar el expediente sancionador correspondiente.
Además de la vertiente aduanera, la Guardia Civil ha remitido un informe-denuncia a la Agencia Tributaria por lo descubierto, por si el presunto infractor hubiera omitido también la declaración de las ventas realizadas de caravanas, lo que podría suponer una infracción adicional en materia fiscal.
Este caso se suma a otras operaciones recientes de la Guardia Civil en Cantabria contra el contrabando y la importación irregular de vehículos, como la desarticulación de un desguace que introducía coches desde el Reino Unido sin autorización o la intervención de cabezas tractoras de camiones que llegaban al Puerto de Santander sin declarar su destino final como residuo.













