La pretemporada del Racing ha reservado una fecha que trasciende el mero amistoso veraniego: el sábado 1 de agosto, el equipo santanderino volverá a verse las caras con el Wolverhampton Wanderers, casi un siglo después de aquella victoria por 3-1 en París que abrió a los clubes españoles la puerta de la escena internacional. No se trata solo de un viaje más en la agenda estival, sino de una cita cargada de memoria, que conecta a los verdiblancos de hoy con aquellos pioneros que en 1931 se atrevieron a salir de su propio mapa futbolístico.
Aquella participación en el Torneo Colonial de París convirtió al Racing en el primer representante del fútbol español en una competición internacional en Europa, después de que el club acudiera como subcampeón de Liga tras la renuncia del Athletic de Bilbao. En el Velódromo de Vincennes, los cántabros derrotaron al Wolverhampton por 3-1 en un partido que quedó fijado para siempre en la historia racinguista y que hoy vuelve a cobrar vida, 95 años después, en forma de revancha deportiva para el conjunto inglés.
Un sábado con doble capítulo
El guion de esta jornada especial contará con dos actos diferenciados. Por la mañana, a las 11:00 hora española, Racing y Wolverhampton se medirán en la ciudad deportiva de los “Wolves”, en un contexto más íntimo, propio del trabajo de preparación y de las probaturas tácticas que exigen las primeras semanas de pretemporada. Por la tarde llegará el gran escenario: a las 18:00 en España está fijado el inicio del partido en el Molineux Stadium, el hogar de los Wolves, donde el amistoso tendrá una atmósfera más solemne, con todo el peso simbólico que supone para el Racing regresar a un terreno emblemático del fútbol inglés.
Para los seguidores verdiblancos, el choque en Molineux será algo más que un partido de verano: un puente entre generaciones, una oportunidad para que las nuevas caras del vestuario entiendan que el escudo que llevan sobre el pecho ya escribía páginas importantes del fútbol europeo cuando la profesionalización del deporte aún estaba dando sus primeros pasos. Y también será, inevitablemente, un examen competitivo ante un rival que, pese a vivir uno de los momentos más delicados de su historia reciente, conserva la exigencia de un club acostumbrado a respirar la élite inglesa.
Los Wolves de Peixoto, en busca de redención
El Wolverhampton llega a esta cita tras completar una de las temporadas más oscuras de sus casi 150 años de historia, cerrando el curso como colista de la Premier League y consumando su descenso al Championship después de ocho campañas consecutivas en la máxima categoría. El golpe deportivo ha obligado al club de Molineux a mirar hacia adentro y redefinir su proyecto, empezando por el banquillo.
La entidad ha apostado por César Peixoto como nuevo entrenador para las próximas dos temporadas, confiando en que el técnico portugués sea capaz de reconstruir el equipo y devolverlo a la Premier. A sus 46 años, Peixoto asume en Wolverhampton su primera experiencia fuera de Portugal, tras guiar al Gil Vicente hasta la sexta posición en la Primeira Liga 2025-26, uno de los mejores registros de la historia reciente del club de Barcelos.maisfutebol.
El desafío que se le presenta no es menor: gestionar un vestuario que ha sufrido el impacto anímico del descenso y rearmarlo para competir en una liga tan dura y exigente como el Championship. El propio club ha subrayado en su presentación la necesidad de recuperar una identidad clara, un liderazgo fuerte y una ambición que conecte con el carácter trabajador de la ciudad de Wolverhampton, valores que el nuevo técnico se ha comprometido a trasladar al campo.
El regreso de un viejo ídolo
El nombre de Raúl Jiménez aparece como uno de los grandes focos de atención en esta nueva etapa de los Wolves. El delantero mexicano, que se ha ganado un sitio en la presente Copa Mundial de la FIFA con su selección, ha regresado al club en el que se convirtió en ídolo, después de su etapa en el Fulham. La entidad inglesa hizo público su regreso con una puesta en escena muy simbólica, viajando incluso a Ciudad de México para cerrar la operación y subrayar así la importancia del atacante en su proyecto.mexico.
Jiménez quedó ligado para siempre al Wolverhampton por una primera etapa en Molineux repleta de goles, con 57 tantos que le convirtieron en referencia ofensiva y en uno de los rostros más reconocibles del club. Ahora, su vuelta coincide con la llegada de Peixoto y con la necesidad de construir un equipo competitivo capaz de pelear cada semana por regresar a la Premier, cargando sobre sus hombros buena parte de la responsabilidad anotadora de esta travesía por el segundo escalón.mexico.
Krejci, oficio checo para la zaga
En la línea defensiva, uno de los nombres llamados a tener peso propio es el de Ladislav Krejci, internacional checo y exjugador del Girona. El central, nacido en Rosice en 1999, se consolidó como pieza clave en la zaga del conjunto catalán durante la histórica temporada 2024-25, la del debut del Girona en la Liga de Campeones, antes de que los Wolves depositaran su cláusula de rescisión y cerraran una de las operaciones más relevantes del mercado estival.
Krejci llegó al Wolverhampton inicialmente en una fórmula de cesión con opción de compra obligatoria, con un montante en torno a los 30 millones de euros, y su rendimiento ha convencido al club inglés para convertir esa relación en un vínculo permanente. Tras completar el curso 2025-26 con 28 apariciones, dos goles y una asistencia, su fichaje se ha hecho definitivo con un contrato hasta 2030, reforzando una defensa que necesita estabilidad y jerarquía para afrontar el reto del Championship.
La huella española en Molineux
El vestuario del Wolverhampton mantiene un marcado acento español. Hugo Bueno, lateral zurdo internacional sub-21 con España, es una de las historias de éxito del club, al que llegó desde el fútbol base nacional con apenas 16 años. Renovado hasta 2028, se ha asentado como un jugador habitual en el primer equipo, sumando más de una treintena de partidos entre titularidades y suplencias en la élite inglesa.
Otro nombre propio es el de Fer López, atacante formado en la cantera del Celta de Vigo. El joven futbolista fue traspasado al Wolverhampton en el verano previo por una cifra elevada, pero su escaso protagonismo en la Premier aceleró la decisión de regresar cedido al club vigués, donde se reencontró con el protagonismo que había tenido en su debut con el primer equipo celeste. Con la cesión concluida al final del curso, su retorno al entorno de los Wolves reabre la opción de que el atacante español vuelva a ganar peso en los planes del conjunto inglés de cara a la nueva temporada.
Un viaje que habla del Racing de hoy
La visita del Racing al Wolverhampton, con una doble cita en la ciudad deportiva y en Molineux, no solo le permitirá medirse a un rival con nombres propios de peso, sino también asomarse al nivel competitivo de un club que, pese al descenso, sigue operando con parámetros de Premier. Para el conjunto santanderino, el viaje será una prueba exigente en pleno arranque de pretemporada, pero también una oportunidad para reivindicar su carácter y recordar que su historia no se limita a los límites de Los Campos de Sport.espn.com+1
Los jugadores que salten al césped inglés el 1 de agosto lo harán sabiendo que, hace 95 años, otros verdiblancos se enfrentaron al mismo escudo y lograron una victoria que convirtió al Racing en pionero del fútbol español en Europa. Este amistoso de verano, con aroma a revancha para los Wolves, será para el Racing un motivo de orgullo y un recordatorio de que, en su ADN, hay siempre algo de vocación pionera dispuesto a renacer cuando menos se espera.














