España vive desde hace años una transformación profunda en muchas de sus ciudades, marcada por el peso creciente del turismo, la expansión de los alojamientos de corta estancia, la entrada de fondos de inversión en el mercado inmobiliario y las dificultades cada vez mayores para acceder a una vivienda digna. Ese cambio, que se percibe con especial intensidad en barrios sometidos a una fuerte presión turística, es el eje de ‘Turistas, buitres y vecinos’, el nuevo largometraje documental de Richard Zubelzu y Magda Calabrese.
El proyecto, impulsado por la productora Objetivo Family Films, comenzó a rodarse en 2026 y plantea un recorrido por diferentes ciudades españolas con el objetivo de reunir voces de vecinos, expertos, activistas y profesionales que llevan tiempo analizando las consecuencias sociales de este modelo urbano. La intención de sus autores es poner el foco en la experiencia cotidiana de quienes viven el problema en primera persona, alejándose del ruido habitual del debate público para construir un relato más cercano, humano y completo.
La película parte de una idea central: la vivienda ha dejado de ser solo una cuestión económica para convertirse en un asunto social de primer orden, con efectos directos sobre la vida de miles de familias. Según la sinopsis difundida del documental, el auge del turismo, la proliferación de pisos turísticos y la presencia de grandes inversores han contribuido a disparar los alquileres, multiplicar los desahucios y empujar fuera de sus barrios a numerosos residentes.
A partir de ahí, el filme quiere abrir una reflexión más amplia sobre el modelo de ciudad que se está consolidando en España. Los autores sostienen que la presión turística y la especulación inmobiliaria están alterando la fisonomía de muchos barrios, hasta el punto de convertir zonas residenciales en espacios pensados casi en exclusiva para el visitante temporal. Esa deriva, señalan en la presentación del proyecto, también pone en riesgo la cohesión social y la identidad de los entornos urbanos.
En esa línea, ‘Turistas, buitres y vecinos’ aspira a funcionar como una herramienta de debate y de memoria colectiva. Los impulsores del documental defienden que el cine independiente sigue teniendo un papel clave para dar voz a personas y colectivos que no siempre encuentran espacio en los grandes medios, y para preservar historias que de otro modo quedarían fuera del foco público. El objetivo no es solo denunciar una realidad, sino también explicar sus causas y mostrar sus efectos desde distintas miradas.
La producción ha activado además una campaña de financiación colectiva en GoFundMe para poder sacar adelante el proyecto. Desde Objetivo Family Films llaman a colaborar a ciudadanos, asociaciones, entidades y empresas que compartan la defensa del derecho a la vivienda y la protección de los barrios, con el fin de cubrir gastos de producción, desplazamientos, grabación, montaje y postproducción.
El documental cuenta con dirección de Richard Zubelzu y Magda Calabrese, guion de Calabrese, producción de la propia Calabrese y montaje de Zubelzu. En el equipo técnico figuran también Rodrigo Vizcaíno en cámara y Javier Acebes en sonido, mientras que el proyecto recibe el apoyo de Stop and Play Europa, con Sergio Bartolomé al frente. La información disponible en la ficha internacional del proyecto lo sitúa como un documental de no ficción que aborda directamente la crisis habitacional en España.
Zubelzu y Calabrese llegan a este trabajo después de una trayectoria consolidada dentro del documental social. Son los fundadores de Objetivo Family Films, una productora centrada en relatos vinculados con temas sociales, históricos, medioambientales y de derechos humanos, y entre sus trabajos figuran títulos como ‘Filomena’, ‘La batalla del viento’, ‘Homofobia de Estado’, ‘Reinosa 1987: El precio de la reconversión industrial’ o ‘Querían enterrarnos, pero no sabían que éramos semillas’. En esa línea, el nuevo proyecto prolonga una forma de hacer cine que combina investigación, testimonio y mirada social.
Según la información difundida sobre el rodaje, el estreno está previsto para finales de 2026, con recorrido posterior por festivales y espacios culturales. Hasta entonces, la campaña de apoyo económico sigue abierta para quienes quieran contribuir a una película que quiere poner el foco en una de las grandes tensiones de la España urbana actual: quién puede vivir en los barrios y bajo qué condiciones.














