Cantabria ha reclamado este miércoles en el pleno del Comité Europeo de las Regiones que se mantenga la financiación del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (FEMPA) y ha expresado su rechazo frontal a la rebaja del 67% planteada por la Comisión Europea para este instrumento. La postura del Gobierno autonómico la ha defendido la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia, durante el debate celebrado en Bruselas con el comisario europeo de Pesca y Asuntos Marítimos.1
La Ejecutiva cántabra considera que un recorte de esa magnitud supondría un perjuicio grave para regiones como Cantabria, donde el sector pesquero y el conjunto de la actividad vinculada al mar tienen un peso estratégico. Según expuso Urrutia, la comunidad defiende que el fondo conserve su autonomía y que disponga, como mínimo, de una dotación equivalente a los actuales 6.000 millones de euros, sin quedar diluido en un modelo multifondo.
Durante su intervención, la consejera trasladó la preocupación del Gobierno regional por la propuesta comunitaria y advirtió de que integrar este apoyo en un sistema distinto podría acabar debilitando el respaldo específico al sector pesquero. En esa línea, el Ejecutivo cántabro sostiene que la pesca necesita una herramienta financiera propia, estable y con suficiente capacidad para sostener inversiones, modernización y actividad económica en los territorios costeros.
Urrutia también expresó el rechazo firme de Cantabria a la reducción de los recursos prevista por la Comisión Europea y calificó de inasumible la merma del 67% en los fondos destinados a pesca. La consejera defendió que dejar en manos de los Estados miembros la decisión sobre estos recursos pondría en riesgo las inversiones y el futuro del sector, además de agravar la incertidumbre en una actividad que, a su juicio, es esencial para comunidades como la cántabra.
La postura trasladada en Bruselas se enmarca en la defensa que Cantabria viene haciendo del papel de las regiones en la gestión de los fondos europeos y en la necesidad de mantener una política de cohesión fuerte. En ese debate, la consejera ha insistido en que la proximidad territorial es clave para gestionar con eficacia este tipo de recursos y que las regiones deben seguir teniendo voz en el diseño, ejecución y evaluación de los programas.
En el comunicado institucional del Gobierno de Cantabria también se recoge que la delegación española en el Comité de las Regiones ha respaldado una posición contraria a la excesiva concentración de la gestión en los Estados miembros, al considerar que ello resta transparencia y debilita el papel de las regiones. Además, el texto subraya la necesidad de un presupuesto europeo más ambicioso y de mantener una política específica para agricultura y pesca que garantice la viabilidad de ambos sectores.
En el caso concreto de la pesca, la delegación española alerta de que la propuesta comunitaria no solo rebaja la financiación, sino que además puede trasladar a los presupuestos nacionales parte de una carga de cofinanciación que hasta ahora estaba cubierta íntegramente por fondos europeos. Para Cantabria, ese escenario sería especialmente lesivo en una comunidad que considera estratégico el peso del sector primario y de la actividad vinculada al mar.
La consejera defendió igualmente que Europa debe apoyarse en las regiones para afrontar los nuevos retos y recalcó que la cohesión no debe entenderse como un gasto, sino como una inversión en estabilidad y futuro. En esa línea, Cantabria sitúa su rechazo al recorte del FEMPA dentro de una posición más amplia de defensa del equilibrio territorial y de la financiación suficiente para los sectores primarios.














