La batalla interna del PSOE de Cantabria parece encaminarse a un escenario mucho más acotado de lo que se llegó a plantear en las últimas semanas. Si no hay sorpresas en el tramo final del plazo, la única disputa relevante quedará reducida a Torrelavega, donde Agustín Molleda y José Luis Urraca sí mantienen abierta la pugna por la candidatura, mientras que el resto de plazas fuertes del partido avanzan hacia una salida pactada o, directamente, sin competencia.
En ese contexto, el sector crítico ha optado por dar un paso atrás en unas primarias exprés que, salvo giro inesperado, servirán para certificar a Pedro Casares como principal apuesta socialista para las elecciones autonómicas de 2027. La misma dinámica se repite en Santander, donde Daniel Fernández ya ha dado el paso para presentarse como aspirante a la Alcaldía, de modo que el calendario interno del partido queda prácticamente cerrado en torno a esas dos figuras.
La decisión más significativa ha llegado de la mano de Pablo Zuloaga y Noelia Cobo, los dos nombres más visibles de la oposición interna en el partido. Ambos han confirmado que no presentarán candidatura contra Casares, ni directamente ni a través de terceros, en una renuncia que ha rebajado de manera notable la tensión que se había instalado en el socialismo cántabro durante las últimas semanas.
El propio Zuloaga ha explicado públicamente que, pese a haber recibido numerosas llamadas y mensajes para que diera el paso, ha preferido no hacerlo después de reflexionar sobre el momento político del partido. En una carta difundida en sus redes sociales, el exsecretario general defiende que las primarias solo fortalecen a una organización cuando no se interpretan como una pelea por el poder ni como un movimiento para alterar mayorías a última hora.
Su decisión no ha sido improvisada. El dirigente socialista sostiene que renuncia a competir para evitar que el PSOE vuelva a mirarse hacia dentro en un momento en el que, a su juicio, debe centrarse en Cantabria y en la construcción de una alternativa sólida frente a la derecha. También reivindica la unidad como la mejor contribución que puede hacer ahora, una idea que enlaza con el mensaje de cierre de filas que viene defendiendo la dirección federal.
TORRELAVEGA
La situación en el partido se ha visto además condicionada por el fuerte aumento de afiliaciones registrado en Torrelavega. Según el censo oficial cerrado el 1 de junio, la agrupación local ha pasado en un año de 274 a 895 militantes, más del triple, un crecimiento que la sitúa como la segunda mayor agrupación socialista del norte del país, solo por detrás de Gijón.
Ese incremento también se ha reflejado en Juventudes Socialistas de la capital del Besaya , donde el salto ha sido igual de llamativo: de una decena de inscritos a más de un centenar en apenas doce meses. En el entorno del partido, este movimiento ha sido interpretado por algunos como un factor que altera el equilibrio interno, hasta el punto de que José Luis Urraca ha trasladado la situación a Ferraz y espera que se adopte una decisión para que esos nuevos fichajes no computen en las primarias.
Entre los datos que más ruido han generado figura el de las 253 altas registradas solo el último día hábil para inscribirse y votar, con 17 de ellas vinculadas a la misma dirección de internet (IP), según fuentes del partido. Son cifras que han alimentado las sospechas de una movilización de última hora en torno a la pugna de Torrelavega y que explican por qué esa será, previsiblemente, la única plaza donde se mantenga una contienda real.
Mientras tanto, el calendario orgánico del PSOE cántabro sigue su curso. El plazo para formalizar candidaturas concluye este viernes, día 3, y si finalmente solo se presenta Casares no hará falta celebrar primarias para la candidatura autonómica. En caso contrario, la votación se celebrará el 19 de julio, la misma jornada en la que están previstas las primarias para elegir a los candidatos del partido a las alcaldías de Santander y Torrelavega.
SANTANDER
En Santander, Daniel Fernández ha movido ficha con una precandidatura que pretende convertir en proyecto de ciudad. El secretario general y portavoz municipal socialista presentó su aspiración con un discurso centrado en la necesidad de que la capital cántabra recupere ambición y planificación, y defendió que el PSOE representa hoy la alternativa más sólida para liderar el cambio.
Fernández, que fue reelegido secretario general de la agrupación santanderina hace poco más de un año con el respaldo del 98,67% de la militancia, ha querido presentarse como un candidato con conocimiento de la ciudad y de sus problemas cotidianos. Durante su intervención, recordó que lleva seis años al frente de la portavocía municipal y que en ese tiempo ha recorrido barrios, hablado con vecinos, comerciantes, jóvenes, mayores y familias, lo que le lleva a concluir que Santander necesita un gobierno con rumbo y capaz de anticiparse a los problemas.
El dirigente socialista también cargó contra la gestión del actual equipo de Gobierno del PP, al que atribuyó síntomas de agotamiento tras más de cinco décadas en el poder. Entre los ejemplos que citó figuran la falta de soluciones para el acceso a la vivienda, la paralización del nuevo PGOU, la anulación del contrato de la Feria Taurina y la acumulación de basura en la ciudad.
Frente a ese diagnóstico, Fernández defendió el trabajo desarrollado por el grupo municipal socialista, al que definió como una oposición útil, orientada no solo a criticar, sino también a proponer. Entre sus iniciativas, destacó medidas para facilitar el acceso a la vivienda, implantar una tasa turística, reforzar la conciliación familiar, mejorar los servicios públicos, impulsar la movilidad, apoyar al comercio local y avanzar hacia un modelo de ciudad más sostenible, moderno e inclusivo.














