El Racing afronta este fin de semana su primera oportunidad real de sellar el ascenso a Primera División, después de imponerse al Leganés en Butarque (1-2) y situarse a un paso del objetivo cuando restan tres jornadas para el final de LaLiga Hypermotion. El equipo de José Alberto dependerá de lo que haga ante el Real Valladolid en El Sardinero y de los tropiezos de Almería y Deportivo para poder celebrar el regreso a la élite entre el sábado y el domingo.
La primera opción, el sábado ante el Valladolid
El escenario más sencillo para el racinguismo pasa por hacer los deberes el sábado en casa y mirar de reojo lo que suceda en Andalucía. El Racing recibe al Real Valladolid este sábado 16 de mayo, a las 18.30 horas, en los Campos de Sport de El Sardinero, en un duelo fijado dentro de la jornada de LaLiga Hypermotion.
Para tener opciones de ascender este fin de semana, el primer requisito es innegociable: el Racing tiene que ganar al conjunto pucelano. El cuadro castellano llega prácticamente con los deberes hechos en cuanto a permanencia se refiere, pero sigue siendo un rival con nivel de Primera que exigirá al máximo a los cántabros.
A la misma hora, el Almería se mide a la UD Las Palmas en tierras andaluzas, un partido que se ha convertido en pieza clave de la calculadora del ascenso. Si el Racing saca los tres puntos ante el Valladolid y el Almería no gana —es decir, empata o pierde— frente al conjunto canario, el Racing será matemáticamente equipo de Primera el mismo sábado.
Si Almería gana, la mirada se va a Riazor
El problema para los de José Alberto llega si el Almería también cumple en su partido. En ese caso, aunque el Racing gane al Valladolid, el ascenso quedaría pendiente de lo que ocurra el domingo en Riazor entre el Deportivo de La Coruña y el Andorra.
El choque entre gallegos y andorranos está fijado para el domingo a las 14.00 horas, en principio en distinto horario al Racing–Valladolid y al Almería–Las Palmas, aunque LaLiga podría optar por unificar horarios en función de cómo llegue la jornada. Si el Racing ha ganado y el Almería también, el equipo santanderino subirá igualmente este fin de semana si el Deportivo no consigue la victoria ante el Andorra, es decir, si empata o pierde.
Por el contrario, si el Deportivo hace “los deberes” y se impone al conjunto pirenaico, la celebración del ascenso quedaría aplazada, como mínimo, una semana más, independientemente de lo que hayan hecho Racing y Almería.
Qué pasa si el Racing no gana este fin de semana
En todos estos cálculos hay una condición que no cambia: sin triunfo del Racing frente al Valladolid no hay ascenso posible ni el sábado ni el domingo. Un empate o una derrota obligarían al conjunto verdiblanco a seguir remando, sin poder certificar la subida en esta jornada aunque sus rivales directos fallasen.
En ese caso, los cántabros tendrían que esperar, al menos, a la visita a La Rosaleda en la jornada 41, donde se medirán a un Málaga fuerte como local y metido en la pelea por el ascenso, ya sea vía directa o por la promoción. El campeonato se cerrará después en El Sardinero frente al Cádiz, en un duelo que podría llegar con el conjunto gaditano jugándose la permanencia o ya sin objetivos, un factor que también puede condicionar el desenlace.
Un Racing lanzado hacia el objetivo
El triunfo en Butarque ha reforzado la candidatura del Racing, que llega al tramo final del curso en una dinámica muy sólida. La victoria en Leganés supuso un golpe importante en la lucha por el ascenso y ha dejado a los de José Alberto en disposición de no tener que agotar las cuatro jornadas inicialmente previstas para certificar el regreso a Primera División.
Los cántabros, que han encadenado varios resultados positivos en las últimas semanas, afrontan ahora el reto de cerrar el trabajo ante su gente y en un Sardinero que ha empujado durante toda la temporada. Almería y Deportivo, por su parte, llegan sin margen de error: cualquier tropiezo de alguno de ellos abre de par en par la puerta del ascenso matemático para el Racing.
Un fin de semana de transistores
Con este panorama, el fin de semana se presenta como un clásico ejercicio de “transistor”, con la afición pendiente de lo que ocurra en varios campos a la vez. El sábado, la combinación Racing–Valladolid y Almería–Las Palmas puede desatar la fiesta definitiva en El Sardinero si se dan los resultados deseados. Si no, el domingo todo el foco se trasladará a Riazor, donde el Deportivo–Andorra puede terminar de inclinar la balanza hacia el lado verdiblanco.
En cualquier caso, el Racing llega a esta recta final en la mejor posición posible: con ventaja en la tabla, buenas sensaciones sobre el césped y, por primera vez en mucho tiempo, con la Primera División al alcance de una sola jornada redonda













