El Instituto de Enseñanza Secundaria Santa Clara de Santander ha estrenado un nuevo patio cubierto que moderniza sus instalaciones y responde a una demanda histórica de la comunidad educativa del centro, según han confirmado fuentes oficiales. La intervención, ejecutada en varias fases y promovida por la Consejería de Educación, ha consistido en la demolición del antiguo gimnasio y la construcción de una cubierta de aproximadamente 410 metros cuadrados que incorpora una zona techada para actividades múltiples y una pista deportiva cubierta, con el objetivo de mejorar las condiciones para el recreo y la actividad física del alumnado.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, participó en el acto de inauguración junto a la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y el consejero de Educación, Sergio Silva, quienes destacaron la importancia de la obra para preservar y poner en valor un centro con una larga trayectoria educativa y un notable valor patrimonial. El proyecto, que ha supuesto una inversión que ronda los 540.000 euros según diferentes fuentes, ha sido ejecutado por la empresa adjudicataria en tres fases a lo largo de diez meses, lo que ha permitido compatibilizar los trabajos con la actividad docente y minimizar las molestias para el alumnado y el profesorado.
El diseño de la intervención incluye una estructura independiente del edificio principal, con un elemento trapezoidal sostenido por cuatro columnas metálicas que actúan a modo de árbol arquitectónico, separando la cubierta del inmueble protegido y creando un espacio de tránsito y ocio más seguro y versátil. El patio cubierto incorpora asimismo una pequeña pista deportiva anexa y una zona ajardinada que separa ambos espacios, además de un solado acabado en caliza que mejora la estética y la funcionalidad del recinto. De este modo se resuelve, según los responsables, una reivindicación del instituto que se arrastra desde hace décadas.
El IES Santa Clara es uno de los centros más antiguos de Cantabria y cuenta con una comunidad educativa numerosa que supera los 1.400 alumnos y alrededor de 130 docentes según datos manejados en las distintas coberturas informativas, circunstancia que hace especialmente relevante la ampliación y modernización de sus espacios. La intervención no solo ofrece nuevas posibilidades para la práctica deportiva en condiciones protegidas de la climatología, sino que también amplía las posibilidades para actividades culturales, eventos y la convivencia escolar en general.
Las obras contemplaron, además de la demolición del edificio gimnástico obsoleto, la renovación integral del patio exterior y la reposición del pavimento en las zonas intervenidas, así como actuaciones necesarias para garantizar la impermeabilización, el aislamiento térmico y la seguridad estructural del nuevo elemento. Estas soluciones técnicas corrigen deficiencias previas detectadas en el antiguo pabellón, tales como filtraciones y carencias en el aislamiento, y se han realizado con criterios que evitan afecciones sobre el edificio protegido que forma parte del conjunto histórico del centro.
Durante la ejecución de los trabajos la Consejería de Educación mantuvo un calendario de actuaciones diseñado para reducir el impacto sobre la vida escolar y atender las necesidades del centro. En la fase operativa se planificaron cortes parciales de acceso y se organizaron alternativas para el uso de espacios deportivos, lo que permitió que la actividad lectiva continuase sin interrupciones significativas. La adjudicación a la empresa encargada y la supervisión técnica han respondido a los pliegos y controles habituales para este tipo de obras públicas, según las notas oficiales.
En el acto de inauguración, las autoridades presentes subrayaron el carácter simbólico del Santa Clara para la ciudad y el valor de invertir en educación como apuesta por el futuro. La presidenta Buruaga destacó que la nueva cubierta satisface una “demanda histórica” del centro y que, más allá de la obra en sí, la actuación pone en valor el patrimonio educativo y cultural del instituto para las generaciones venideras. La alcaldesa y el consejero recalcaron por su parte la colaboración institucional para llevar a buen término una intervención que mejora la calidad de las instalaciones públicas y la experiencia diaria del alumnado.
Técnicamente, la actuación se concibió para respetar las características del edificio principal, preservando su condición de inmueble protegido y minimizando cualquier afección sobre el conjunto arquitectónico. La solución adoptada, con una estructura separada, permite simultanear la protección del patrimonio con la incorporación de un espacio moderno, accesible y polivalente que amplía las posibilidades formativas y deportivas del instituto.













