El Gobierno de Cantabria ha anunciado que la ratio de alumnos por aula en cuarto de Primaria quedará fijada en un máximo de 20 estudiantes a partir del próximo curso académico, con lo que la reducción ya aplicada en segundo y tercero se amplía y completa un tramo esencial de la etapa primaria, según informan fuentes oficiales y la cobertura de prensa regional. La presidenta regional presentó la medida durante la inauguración del patio cubierto del IES Santa Clara, donde explicó que esta decisión forma parte del calendario progresivo de descensos de ratios comprometido por el Ejecutivo para mejorar la atención educativa y la convivencia en el aula.
Con la adopción de este umbral la comunidad educativa de Cantabria verá cómo se consolida una política que busca favorecer la atención individualizada, reducir la sobrecarga de los docentes y facilitar metodologías más activas y participativas en el desarrollo curricular. Desde la Consejería de Educación se sostiene que la disminución de la ratio contribuye a crear entornos de aprendizaje más estimulantes y manejables, así como a incrementar la capacidad de supervisión y apoyo a alumnado con necesidades específicas. Los responsables autonómicos han vinculado la medida a la mejora de la calidad educativa y a la atención a la diversidad dentro del aula.
La reducción a 20 alumnos en cuarto de Primaria se enmarca en un proceso gradual que ya incluyó la implementación de la misma ratio en segundo y tercero de Primaria en cursos anteriores, y que responde a acuerdos y recomendaciones previas para ir adaptando progresivamente la organización escolar a mejores estándares de atención. Fuentes parlamentarias y documentos normativos recogen la hoja de ruta para esta bajada de ratios y señalan que la medida comporta un impacto presupuestario y organizativo, dado que exige la contratación de profesorado adicional, la posible reorganización de espacios y, en algunos centros, la creación de desdobles para asegurar que no se vea comprometida la oferta educativa.
El Ejecutivo autonómico estima que la medida supondrá una inversión notable en recursos humanos y materiales para garantizar su aplicación efectiva, y ha indicado que se están activando los mecanismos para incorporar el personal docente necesario y adaptar la plantilla. Asimismo, se prevén criterios técnicos y de planificación que permitan compatibilizar la reducción de ratios con la disponibilidad de espacios en cada centro, recurriendo, cuando sea preciso, a soluciones como desdobles, docencia compartida o la habilitación de aulas adicionales para garantizar la correcta implementación sin perjudicar otras áreas educativas.
Desde sindicatos y asociaciones de la comunidad educativa se han recibido con interés y expectación los anuncios, aunque algunos interlocutores han subrayado la necesidad de conocer el calendario detallado de implantación, el desglose presupuestario y las medidas concretas para los centros que carezcan de espacios suficientes. Los representantes del profesorado suelen reclamar que cualquier bajada de ratio vaya acompañada de recursos estables y de una planificación que evite sobrecargar a los equipos directivos y al personal docente con reorganizaciones de última hora. La Consejería ha manifestado su disposición a dialogar con la Junta de Personal y los sindicatos para coordinar los procesos de plantilla y la puesta en marcha de la medida.
A medio y largo plazo la apuesta por ratios más reducidas pretende mejorar indicadores educativos relacionados con la atención a la diversidad, los resultados académicos y la convivencia escolar. Medidas complementarias vinculadas a esta política incluyen la mejora de los apoyos educativos, la formación del profesorado en metodologías activas y el refuerzo de la orientación y los servicios de apoyo socioeducativo, con el objetivo de que la reducción de la ratio sea eficaz en términos pedagógicos y no se limite a un dato numérico sin respaldo de recursos.
El Gobierno regional ha señalado que la implantación efectiva en el próximo curso dependerá del cumplimiento de los plazos administrativos para la contratación de personal y de la resolución de los ajustes logísticos que deban ejecutarse en los centros con limitaciones de espacio. En los casos en que sea necesario, la Consejería contempla medidas transitorias para asegurar que ningún alumno quede sin la atención adecuada y para minimizar el impacto sobre la organización lectiva habitual.













