El defensa central del Racing de Santander, Manu Hernando, ha realizado un balance mesurado del empate cosechado por su equipo ante el Villarreal (2-2) en la primera jornada de LaLiga EA Sports, un resultado que, si bien deja «buenas sensaciones» en la plantilla verdiblanca, también genera la sensación de que se escaparon dos puntos valiosos tras haberse puesto por delante en el marcador con dos tantos de ventaja.
El futbolista, que tuvo que saltar al terreno de juego casi sin calentar al cuarto de hora de comenzar el encuentro tras la lesión de Pedro, ha reconocido que el papel del equipo fue digno y que todos los integrantes de la plantilla se sienten «orgullosos» del trabajo realizado, pero al mismo tiempo ha advertido de que este empate debe servir como punto de partida para seguir mejorando y adaptándose a las exigencias de la máxima categoría del fútbol español.
«Todos estamos orgullosos del papel que hicimos, pero somos conscientes de que fue un punto y quedan muchísimos por delante», ha afirmado Hernando en declaraciones recogidas por la prensa deportiva cántabra, unas palabras que reflejan tanto la satisfacción por el rendimiento mostrado como la conciencia de que la temporada es muy larga y que este primer punto debe ser solo el comienzo de una suma constante de resultados positivos.
«En Primera no puedes relajarte un segundo»
El central racinguista ha sido especialmente claro al analizar uno de los aspectos que más han marcado el partido: la rápida reacción del Villarreal, que fue capaz de igualar el marcador en apenas unos minutos al final del primer tiempo, con dos goles de Pape Gueye y Nicolas Pépé en el descuento de la primera mitad.
«A nivel colectivo hicimos un buen partido, pero se nos escaparon dos puntos en pocos minutos, así es la Primera División, tenemos que familiarizarnos con eso», ha explicado Hernando, quien ha destacado que en la máxima categoría «no puedes relajarte un segundo» y que cualquier despiste puede ser aprovechado por equipos con la calidad del Villarreal para castigar en el marcador.
El futbolista ha reconocido que el equipo debe aprender de esta experiencia y que, a partir de ahora, tendrá que mantener la concentración durante los 90 minutos de cada encuentro, algo que en Segunda División quizás no era tan determinante pero que en Primera se convierte en una exigencia ineludible para cualquier equipo que aspire a conseguir sus objetivos.
Optimismo y compromiso para el resto de la temporada
Pese a la sensación de que se pudo haber conseguido un resultado mejor, Hernando ha trasladado un mensaje de optimismo y confianza en el proyecto que está desarrollando José Alberto López al frente del equipo. «Somos optimistas, pero sabemos que queda mucho por recorrer, todos los partidos van a ser difíciles y hay que mantener el compromiso del primer día», ha señalado.
El defensa ha destacado que la plantilla ha hablado con el técnico tras el partido y que todos coinciden en que el camino emprendido es el correcto, aunque también son conscientes de que la temporada es muy larga y de que este empate ante el Villarreal debe ser solo el primer escalón de una escalera que tiene muchos más peldaños por subir.
Hernando ha valorado positivamente la respuesta del equipo ante un rival de la categoría del Villarreal, un equipo que llega a Primera con una plantilla muy competitiva y que, pese a ponerse por detrás en el marcador, fue capaz de reaccionar y de plantear un partido muy exigente al Racing.
La lesión de Pedro y la entrada casi sin calentar
Uno de los momentos más destacados del partido fue la entrada de Manu Hernando en el minuto 15, tras la lesión de Pedro, que obligó al central a saltar al campo prácticamente sin tiempo para calentar. Esta circunstancia, que en cualquier otro contexto podría haber sido un problema, no impidió que el futbolista ofreciera un rendimiento sólido y que se integrara perfectamente en la dinámica del equipo.
El propio Hernando ha reconocido que esta situación le obligó a estar especialmente concentrado desde el primer momento, pero también ha destacado que la preparación física que ha realizado el equipo durante la pretemporada le permitió estar a un buen nivel desde su entrada en el campo.
El contexto del partido
El Racing de Santander disputaba su primer partido oficial en Primera División tras 14 años de ausencia de la máxima categoría, un encuentro que generaba una gran expectación entre la afición verdiblanca y que se saldó con un empate que deja un sabor de boca agridulce: por un lado, la satisfacción de haber plantado cara a un equipo de la categoría del Villarreal y de haberse puesto por delante en el marcador; por otro, la sensación de que se pudieron conseguir los tres puntos tras haber contado con una ventaja de dos goles.
Los goles de Andrés Martín, de penalti en el minuto 21, y de Sergio Martínez, en el minuto 34, parecían haber puesto al Racing en una posición privilegiada para conseguir su primera victoria en Primera División desde su regreso. Sin embargo, los tantos de Pape Gueye y Nicolas Pépé en el descuento del primer tiempo igualaron el marcador y dejaron el partido en un 2-2 final que refleja, en opinión de muchos analistas, lo que se vio en el terreno de juego.
El Racing, que ahora se encuentra en la tercera posición de la tabla con un punto, tendrá que demostrar en las próximas jornadas que este empate no fue un hecho aislado, sino el reflejo de un equipo que está preparado para competir en la máxima categoría y que tiene aspiraciones de consolidarse en ella.












