El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Santander ha registrado una moción que se debatirá en el próximo Pleno con la que plantea la implantación de una tasa turística en la ciudad. La iniciativa busca, según explican, dotar de más recursos a los servicios públicos y favorecer un desarrollo turístico “más equilibrado y sostenible”.
El secretario general del PSOE local y portavoz municipal, Daniel Fernández, ha puesto en valor el crecimiento turístico experimentado por la capital cántabra en los últimos años, que la ha situado entre los destinos más atractivos del norte del país. Un contexto que, a su juicio, obliga a abordar también las consecuencias derivadas de ese incremento de visitantes.
En este sentido, los socialistas se apoyan en los datos del Instituto Cántabro de Estadística, que reflejan que Santander superó en 2025 el millón de pernoctaciones en alojamientos turísticos reglados. A esta cifra, subrayan, se suma además el aumento progresivo de viviendas de uso turístico, lo que eleva aún más la presión sobre la ciudad.
Fernández ha incidido en que este volumen de actividad turística tiene un impacto directo en el día a día municipal, con una mayor generación de residuos, más necesidades de limpieza viaria, un uso más intensivo del transporte público y un mayor desgaste de infraestructuras y mobiliario urbano. También ha apuntado al incremento del tráfico en determinadas zonas y a la mayor demanda de recursos en materia de seguridad y mantenimiento.
Ante este escenario, el PSOE defiende que una parte de los costes asociados al turismo sea asumida por quienes visitan la ciudad de forma temporal, como ya ocurre en otros destinos tanto en España como en el extranjero. En este punto, los socialistas recuerdan que ciudades como Barcelona, A Coruña, Santiago de Compostela o Vigo ya aplican este tipo de tasas, mientras que comunidades como Asturias y el País Vasco han aprobado su entrada en vigor de cara a 2027.
El portavoz municipal socialista ha criticado que Santander no se haya sumado todavía a este debate, pese a que —según ha señalado— incluso responsables del Partido Popular en otras ciudades, como los alcaldes de Málaga o Sevilla, llevan tiempo defendiendo la implantación de este instrumento. A su juicio, el equipo de Gobierno municipal llega “tarde” a una discusión que ya está asentada en otros territorios.
La propuesta del PSOE contempla una tasa de carácter moderado, en línea con la aplicada en otras ciudades, que suele situarse entre uno y dos euros por noche. Fernández ha insistido en que este tipo de recargo no supone un freno para la llegada de turistas ni afecta a la competitividad de los destinos, tal y como demuestran las experiencias ya en marcha.
Asimismo, ha querido desvincular la medida de cualquier posicionamiento contrario al turismo, defendiendo que se trata precisamente de una herramienta para garantizar su sostenibilidad y compatibilidad con la calidad de vida de los residentes.
En cuanto al destino de los fondos, la moción plantea que la recaudación se dedique íntegramente a actuaciones vinculadas a la sostenibilidad ambiental, la conservación del patrimonio natural y cultural, la mejora de los servicios públicos, la limpieza urbana, la movilidad sostenible y el mantenimiento de infraestructuras relacionadas con la actividad turística.














