El consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, Roberto Media, ha asegurado este martes que la transición hacia un modelo económico más sostenible constituye una oportunidad clave para impulsar la innovación, crear empleo verde, modernizar el tejido productivo y potenciar el crecimiento de la región.
Así lo ha manifestado durante la inauguración de la jornada «Perspectivas del cambio climático y su impacto en Cantabria», un encuentro organizado por el Ejecutivo autonómico en colaboración con la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) con el objetivo de analizar los efectos del cambio climático en la comunidad y estudiar medidas de mitigación y adaptación para las próximas décadas. El acto se ha celebrado en la sala CASYC_UP de la Fundación Caja Cantabria en Santander.
Media ha subrayado que la acción climática «no es un freno al desarrollo, sino una condición imprescindible para garantizar un crecimiento duradero y sostenible». Por este motivo, ha defendido que el desafío climático debe afrontarse mediante políticas públicas fundamentadas en el conocimiento, la innovación y la colaboración entre administraciones, centros de investigación y el sector privado.
El consejero ha reiterado que la lucha contra el cambio climático requiere un enfoque transversal y una planificación a largo plazo. Ante el escenario actual, ha abogado por impulsar medidas que permitan reducir las emisiones, reforzar la capacidad de adaptación del territorio y avanzar hacia modelos de desarrollo más sostenibles.
Iniciativas en marcha
Roberto Media ha puesto en valor el trabajo que su departamento desarrolla en esta legislatura mediante nuevas regulaciones y cambios legislativos en materia de energía, generación y tratamiento de residuos, cambio climático y economía circular. Según ha señalado, estas iniciativas «van a definir nuestro territorio en las próximas décadas».
Entre las principales líneas de actuación, el consejero ha destacado la Estrategia Cántabra de Bioeconomía y Economía Circular, la Estrategia Cántabra de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático y la futura Estrategia Cántabra de Cambio Climático. Asimismo, ha hecho referencia a la nueva Ley de Control Ambiental, destinada a compatibilizar la protección del entorno con el desarrollo económico y la simplificación administrativa. Media espera que esta norma sea aprobada en el Parlamento de Cantabria durante el mes de junio.
Empleo verde y modernización productiva
La transición verde, según ha defendido el consejero, representa una oportunidad para generar empleo de calidad en sectores vinculados a la sostenibilidad. La primera Estrategia de Bioeconomía y Economía Circular de Cantabria, aprobada en marzo de 2025, contempla una inversión de cerca de 390 millones de euros hasta 2050 y prevé la creación de casi 12.000 puestos de trabajo vinculados a esta estrategia en el marco de 70 acciones a desarrollar.
El documento establece dos horizontes temporales: hasta 2030 y hasta 2050. En el primer periodo, la inversión ascenderá a 197 millones de euros, con una previsión de inversión total en producción de 796 millones. Se espera un aumento del 40% en la producción de los sectores económicos vinculados a la estrategia, del 60% en las actividades del sector primario y del 20% en el sector industrial.
Para el horizonte 2050, el objetivo es que Cantabria cuente con una economía «completamente» circular. En este sentido, se ha presupuestado una inversión de 387,3 millones de euros que generará 11.747 nuevos empleos, según los datos facilitados por el propio consejero.
Colaboración público-privada
Media ha destacado que la colaboración público-privada y la coordinación entre todos los agentes —administración, empresas, universidad y sociedad civil— constituye el principal motor para alcanzar con éxito la transición energética y ambiental. Ha defendido que el desarrollo de la energía y la conservación del territorio son compatibles, y ha apostado por la transferencia de conocimiento y la innovación como ejes fundamentales.
La jornada de este martes forma parte de un ciclo de encuentros dedicados a analizar cómo está cambiando el clima en Cantabria y qué consecuencias tiene para la región. El año pasado, 2024, fue uno de los años más cálidos desde que existen registros en la comunidad autónoma, con una temperatura media 0,8 grados superior al periodo de referencia 1991-2020. Desde 1961, el incremento ha sido de 1,2 ºC, según el informe presentado por AEMET en el Día Mundial del Medio Ambiente.
El consejero ha concluido su intervención apelando a la responsabilidad colectiva para afrontar el cambio climático y ha reiterado que Cantabria tiene «mucho que aportar» en la transición energética gracias a sus recursos renovables, su tradición industrial y su capacidad de innovación.













