El Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Cantabria (STEC), mayoritario en la educación pública de la comunidad, ha cuestionado el alcance de la bajada de ratios anunciada por el Ejecutivo autonómico para 4º de Primaria el próximo curso, al considerar que sus efectos reales son limitados y están lejos de las expectativas generadas.
En un comunicado, la organización sindical ha querido matizar lo que, a su juicio, se ha presentado con “excesivo protagonismo”, al entender que la medida no supone un cambio estructural en el sistema. STEC recuerda que la reducción de alumnado por aula es una reivindicación histórica del profesorado y uno de los factores que más inciden en la mejora de la calidad educativa.
En este sentido, el sindicato ha puesto en valor el acuerdo alcanzado durante la anterior legislatura entre organizaciones sindicales y el Gobierno regional, que permitió rebajar las ratios en el segundo ciclo de Educación Infantil en la red pública. Aquel pacto, subrayan, situó a Cantabria en una posición destacada y partía de un contexto marcado por el descenso de la natalidad, que facilitaba su aplicación sin un incremento elevado del gasto.
Según explica STEC, ese acuerdo ya contemplaba que los grupos reducidos entre los 3 y los 6 años no se reagruparían en etapas posteriores, con la previsión de extender progresivamente la medida al resto del sistema educativo a medida que avanzara el descenso demográfico.
Además, el sindicato recuerda que el propio Partido Popular incluyó en su programa electoral autonómico 2023-2027 una reducción generalizada de ratios: hasta 20 alumnos en Primaria, 25 en Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional —frente a los 30 actuales—, así como una mejora en los servicios de orientación con una ratio de un profesional por cada 250 estudiantes.
Sin embargo, STEC asegura que, una vez iniciada la legislatura, las propuestas trasladadas por la Consejería de Educación en el marco de la negociación han quedado “muy alejadas” de esos compromisos. También critica que, pese a que inicialmente la cuestión de las ratios formaba parte del calendario de negociación —incluso antes de abordar la adecuación salarial—, no se hayan producido avances sustanciales con la Junta de Personal Docente.
En este contexto, el sindicato denuncia que el Ejecutivo autonómico ha optado por presentar como logros reducciones que, en su opinión, responden en gran medida a la evolución demográfica y no a una planificación acordada ni a una inversión específica.
Como ejemplo, STEC señala que la bajada de ratios prevista en 4º de Primaria para el próximo curso se traducirá únicamente en la creación de dos grupos en toda la red pública de Cantabria. Una medida que, según recalca, no ha sido incorporada a la negociación de plantillas docentes.
El sindicato añade que el impacto económico de esta actuación sería, a su juicio, limitado, y apunta que la inversión necesaria sería incluso inferior al ahorro derivado de las jornadas de huelga secundadas por parte del profesorado en los últimos meses.
Asimismo, advierte de que, en ausencia de un acuerdo formal que fije criterios claros, ni siquiera se estaría cumpliendo de forma generalizada la ratio máxima anunciada. De hecho, y siempre según datos oficiales del documento de matrícula del curso 2025-2026, STEC asegura que existen al menos ocho grupos en siete centros públicos de la comunidad que superan los 20 alumnos por aula.
Por todo ello, el sindicato ha instado tanto a la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, como al consejero de Educación, Sergio Silva, a abrir un proceso de negociación que permita abordar de forma integral las necesidades del sistema educativo público, dejando a un lado, según indican, los anuncios “sin respaldo efectivo”.
Desde STEC insisten en que la reducción de ratios debe plantearse como una medida estructural, planificada y pactada, y no como actuaciones puntuales desligadas de un marco global que garantice su continuidad y eficacia en el conjunto de las etapas educativas.













