El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha negado que la obra de ampliación de la Autovía de la Meseta (A-67) a su paso por Polanco esté “formalmente paralizada” y ha asegurado que no se ha tramitado ningún acta de suspensión, a pesar de que el Gobierno de Cantabria ha reclamado explicaciones por la retirada de la maquinaria que ejecutaba los trabajos de ampliación de esta vía entre Santander y Torrelavega. Fuentes del departamento ministerial han insistido en que “la obra no está formalmente paralizada ni se ha tramitado ningún acta de suspensión”, y han añadido que el Ministerio “está adoptando las medidas necesarias para garantizar su continuidad”.
La polémica se ha desencadenado después de que el Ejecutivo regional, a través de la Consejería de Obras Públicas, Ordenación del Territorio y Urbanismo, haya pedido explicaciones por la retirada de máquinas de la obra, que permanece sin actividad visible desde hace más de diez días. Conductores habituales de la vía y vecinos de los municipios afectados han alertado de la ausencia de operarios y maquinaria en la actuación del tercer carril entre Polanco e Igollo, una obra considerada estratégica para mejorar la capacidad y la seguridad de una de las vías con mayor tráfico de Cantabria.
Según han señalado fuentes de Transportes, el Ministerio “está adoptando las medidas necesarias para garantizar su continuidad” y ha recordado que “existen trabajos que pueden ejecutarse de inmediato sin depender del modificado en tramitación”. Con todo, las mismas fuentes han remarcado que “no hay ningún acta de suspensión de la obra” y que existe un calendario y unas anualidades “acordadas”, por lo que “si la empresa ha decidido retirar las máquinas, el tiempo sigue contando”.
La obra de ampliación de la A-67 entre Polanco y Bezana arrancó en abril de 2024 con un plazo de ejecución de 61 meses y un presupuesto de 172,9 millones de euros, con el objetivo de construir un tercer carril por sentido en un tramo de 13 kilómetros. El proyecto incluye también actuaciones para mejorar la seguridad, como rectificaciones del trazado de la autovía y el suavizado de curvas, así como la construcción de nuevas estructuras, entre ellas quince pasos inferiores y superiores y dos pasarelas peatonales.
El Gobierno de Cantabria ha mostrado su preocupación por la posible paralización de los trabajos, en un contexto de creciente presión social y política para que se agilice la ejecución de esta infraestructura, que es clave para descongestionar el tráfico en el acceso a Santander y mejorar la seguridad vial en uno de los tramos con mayor densidad de circulación de la región. La retirada de máquinas y la falta de actividad visible en los últimos días han alimentado las críticas de colectivos vecinales y de la oposición, que han reclamado al Ministerio que aclare la situación y garantice la continuidad de las obras.
Media pide explicaciones por la retirada de máquinas
La Consejería de Obras Públicas, Ordenación del Territorio y Urbanismo del Gobierno de Cantabria ha reclamado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible explicaciones sobre la retirada de máquinas de la obra de ampliación de la autovía entre Santander y Torrelavega. El departamento regional ha solicitado información sobre las causas de esta decisión y sobre el calendario previsto para la reanudación de los trabajos, en un contexto de creciente malestar entre los usuarios de la vía y los vecinos de los municipios afectados.
La consejera de Obras Públicas ha trasladado al Ministerio la preocupación del Ejecutivo regional por la posible paralización de los trabajos, que podrían retrasar la entrega de una infraestructura clave para la movilidad en la región. El Gobierno cántabro ha recordado que la ampliación de la A-67 es una actuación prioritaria para mejorar la capacidad y la seguridad de la autovía, y ha insistido en que cualquier retraso en su ejecución tendría un impacto negativo en la calidad del servicio y en la seguridad de los usuarios.














