La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga (PP), ha apelado este martes a la responsabilidad “de todos” para defender “juntos los derechos de los cántabros” y evitar que la región “se vea avasallada como parte de un Estado autonómico que algunos quieren convertir en un paradigma de desigualdad e insolidaridad”. Así lo ha manifestado en Puente San Miguel (Reocín) durante el discurso pronunciado por el Día de las Instituciones, en el que ha subrayado que la igualdad “no es una moneda de cambio” y ha señalado que los cántabros no pueden “aceptar un trato distinto”.
“No vamos a admitir privilegios territoriales o peajes políticos a costa de la financiación de nuestros servicios públicos. Tenemos derecho a reclamar soluciones a cuestiones esenciales para nuestro desarrollo, nuestras infraestructuras ferroviarias, nuestras comunicaciones, las necesidades energéticas de las empresas, para dar solución al conflicto médico y la falta de profesionales en nuestra sanidad pública y para todos aquellos asuntos que condicionan las oportunidades de presente y de futuro de la región”, ha aseverado la presidenta.
Sáenz de Buruaga ha enmarcado su intervención en un contexto de tensión política y social, en el que ha denunciado que Cantabria sufre “un trato distinto” en cuestiones clave como la financiación, las infraestructuras o los servicios públicos. En este sentido, ha reclamado al Gobierno de España que “gobierne y lo haga para todos”, sin “equilibrios coyunturales ni en proyectos personales de nadie”, y ha pedido que las decisiones que afectan al futuro de la región se adopten “pensando en el interés general”.
La presidenta ha aprovechado la efeméride para repasar los principales retos que, a su juicio, condicionan el desarrollo de Cantabria. Entre ellos, ha destacado la necesidad de desbloquear la planificación de la red de transporte y distribución de energía eléctrica, así como impulsar proyectos estratégicos como la ampliación de Aguayo, la mejora de las comunicaciones ferroviarias y viarias, y la solución a la falta de médicos y profesionales en la sanidad pública.
“Queremos una España que escuche a todos sus territorios, y en la que las decisiones que afectan a nuestro futuro se adopten pensando en el interés general y no en equilibrios coyunturales ni en proyectos personales de nadie”, ha apostillado.
En otro orden de cosas, Buruaga ha afirmado que “frente a la mentira y los escándalos de corrupción que ocupan cada día los titulares”, su Ejecutivo ha de ser ejemplo “de decencia, de transparencia y de normal funcionamiento”. Con estas palabras, la presidenta ha querido marcar distancias con la situación política y judicial que atraviesa el Gobierno central, y ha defendido la gestión de su equipo como garante de la estabilidad institucional y del buen gobierno en la región.
El discurso de la presidenta se ha producido en una jornada marcada por las protestas sociales y las críticas de la oposición, que han convertido el Día de las Instituciones en un altavoz de reivindicaciones ciudadanas y políticas. Colectivos sanitarios, educativos, ecologistas y pensionistas se han concentrado frente a la Casa de Cultura de Puente San Miguel para trasladar sus demandas a las máximas autoridades, en un contexto de creciente malestar social y de tensión política en la región.













