El embalse del Ebro, el principal pantano de Cantabria, ha perdido 13,57 hectómetros cúbicos de agua en la última semana, un descenso que lo ha dejado en el 75,9 por ciento de su capacidad total. Según los datos publicados este lunes por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), el volumen embalsado se sitúa en 410 hectómetros cúbicos (hm³) de los 540,6 hm³ que puede almacenar en su máxima capacidad.
Pese a este nuevo descenso, el pantano mantiene un volumen superior al registrado en la misma semana del año pasado. Concretamente, el Ebro tiene ahora 22,16 hm³ más que en la misma semana de 2025, lo que refleja una situación hídrica relativamente más favorable en comparación con el ejercicio anterior, aunque la tendencia de pérdida de agua se mantiene en las últimas jornadas.
En el conjunto de la cuenca del Ebro, la reserva de agua embalsada asciende en la actualidad a 5.323 hm³, lo que representa el 68 por ciento de la capacidad total. Esta cifra está por debajo de la misma semana de 2025, cuando la cuenca contaba con 5.808 hm³, equivalente al 74 por ciento de su capacidad. A pesar de esta merma interanual, la situación actual se mantiene por encima de la media de los últimos cinco años (2021-2025) para esta semana, que es de 5.037 hm³ (el 65 por ciento), y también supera el mínimo del último lustro, registrado en 2023, cuando la cuenca se quedó en 3.973 hm³, apenas el 50 por ciento de su capacidad total.
La evolución del embalse del Ebro es un indicador clave del estado hídrico en Cantabria y en el norte peninsular, dada su importancia estratégica para el abastecimiento, la agricultura y la producción hidroeléctrica. Las pérdidas semanales de más de 13 hectómetros reflejan la presión que ejerce el consumo de agua en periodo estival, especialmente en un contexto de temperaturas elevadas y menor aporte de precipitaciones.
Aunque la situación de la cuenca del Ebro se mantiene en niveles superiores a la media reciente, la tendencia descendente de las últimas semanas pone sobre la mesa la necesidad de mantener una gestión prudente de los recursos hídricos, sobre todo si se prolongan las condiciones de calor y la demanda de agua se incrementa en los próximos días.














