La sección sindical de CSIF en el centro penitenciario de El Dueso, en Santoña, ha hecho pública la agresión sufrida por dos funcionarios a manos de un interno el pasado viernes 8 de mayo. El sindicato ha exigido a la dirección del centro la toma inmediata de medidas regimentales y disciplinarias para proteger la seguridad del personal, y ha criticado duramente la decisión de devolver al agresor a su módulo habitual sin aplicar ninguna sanción provisional.
Los incidentes se iniciaron durante un rutinario cacheo y requisa en una celda del Departamento 1 del penal, cuando el recluso comenzó a proferir amenazas e insultos contra los trabajadores presentes. La situación escaló rápidamente a agresiones físicas contra varios funcionarios, según relata el comunicado emitido por CSIF Cantabria este sábado 9 de mayo, en el que se detalla que el interno no cesó en su actitud violenta ni siquiera durante el traslado posterior al módulo de aislamiento.
Allí, el preso protagonizó nuevos episodios de violencia que, según el sindicato, alteraron de forma grave la convivencia en el centro y pusieron en riesgo el funcionamiento normal de la prisión. Como resultado directo de la agresión inicial y los forcejeos, dos vigilantes penitenciarios tuvieron que ser atendidos en un centro hospitalario por lesiones de diversa consideración; uno de ellos permanece de baja médica en estos momentos, mientras que un tercer compañero consiguió esquivar un golpe y salió ileso del enfrentamiento.
CSIF ha puesto el foco en lo que considera una respuesta insuficiente por parte de la dirección del Dueso: pese a la gravedad de los hechos, el interno fue reincorporado a su módulo original sin que se le impusiera ninguna medida regimental de contención. Esta decisión, según denuncia el sindicato, genera una «sensación de impunidad» entre los reclusos y erosiona la autoridad de los trabajadores penitenciarios, incrementando la percepción de inseguridad en la plantilla.
El sindicato vincula este suceso a un «incremento de la conflictividad» registrado en los últimos meses en El Dueso, que coincide en el tiempo con cambios organizativos internos y movimientos masivos de personal derivados del reciente concurso de traslados convocado por Instituciones Penitenciarias. «Este tipo de actuaciones deterioran la autoridad de los trabajadores penitenciarios y aumentan la sensación de inseguridad entre la plantilla», han afirmado los representantes de CSIF, que insisten en que la protección de los empleados públicos debe ser «prioridad absoluta».
Ante esta situación concreta, CSIF ha formulado una serie de demandas claras y urgentes a la dirección del centro: en primer lugar, el aislamiento inmediato del agresor al amparo del artículo 75.1 del Reglamento Penitenciario, que regula las medidas de seguridad excepcionales; en segundo lugar, la convocatoria sin demora de una Junta de Tratamiento Extraordinaria para evaluar una propuesta de regresión de grado penitenciario del interno; y, por último, su traslado definitivo a otro centro penitenciario para evitar riesgos futuros.
La organización sindical reclama además una respuesta «contundente y ejemplar» ante cualquier tipo de agresión o amenaza contra el personal penitenciario, subrayando que medidas tibias solo sirven para agravar el clima de tensión en prisiones como El Dueso. CSIF ha recordado que este penal, uno de los más antiguos de España y con capacidad para más de mil reclusos, arrastra problemas crónicos de hacinamiento y conflictividad que demandan una gestión más firme por parte de las autoridades penitenciarias.
Hasta el momento, la Subdelegación del Gobierno en Cantabria y la dirección del centro no han emitido comentario alguno sobre los hechos ni sobre las peticiones sindicales.













