El Racing volvió a demostrar en Anoeta que su temporada responde a una idea sostenida, ambiciosa y cada vez más sólida. Con un triunfo de peso ante la Real Sociedad B por 1-3, el equipo cántabro reforzó su condición de líder de LaLiga Hypermotion y se marchó de San Sebastián con 68 puntos en el bolsillo, siete más que sus perseguidores inmediatos, aunque éstos aún no han disputado la jornada 36.
La victoria tuvo valor competitivo y también simbólico, porque llegó en un escenario exigente, con casi 3.000 aficionados verdiblancos empujando desde la grada, y porque confirmó la madurez de un grupo que ya mira la recta final del campeonato con la convicción de quien ha sabido construir una ventaja notable. El Racing firmó así “otro paso adelante”, en una cita que alimenta la esperanza de todo el racinguismo y también, como subraya la crónica del club, de buena parte de Cantabria.
José Alberto retocó su once respecto al partido frente al Almería, con las entradas de Sangalli y Salinas en los laterales. El donostiarra ocupó el puesto de Javi Castro en el costado derecho, mientras que el canterano sustituyó a Mario García en el izquierdo, sancionado tras su expulsión la jornada anterior. El resto del equipo fue el mismo que venía de firmar un encuentro sobresaliente ante el conjunto andaluz, una continuidad que habla de confianza y de estabilidad en los automatismos.
El arranque del encuentro fue un golpe de autoridad. Apenas habían transcurrido diez minutos cuando Vicente encontró a Andrés con una asistencia de mucho nivel, casi a la espalda de la defensa, y el delantero resolvió con la zurda por debajo de las piernas de Arana. Fue el 0-1 y también el gol número 19 de Andrés en esta Liga, un registro que consolida su peso dentro del equipo y su capacidad para decidir partidos de enorme exigencia.
Solo tres minutos después, el Racing volvió a castigar al filial txuri-urdin. Otra acción construida con precisión por Vicente terminó con un despeje defectuoso de la zaga local al borde del área, donde apareció Guliashvili con el instinto ya preparado para mandar el balón a la red con la izquierda, ajustado al poste. En apenas un suspiro, el conjunto cántabro había abierto una brecha que condicionó por completo el resto del choque.
Con el 0-2, el Racing no perdió el control ni el pulso competitivo. Al contrario, mantuvo la vigilancia sobre cada fase del encuentro y siguió encontrando espacios para correr y amenazar. La Real B intentó responder, pero se encontró con un rival bien plantado, con oficio para administrar la ventaja y con la serenidad necesaria para impedir que el partido derivara hacia un escenario incómodo. Antes del descanso, incluso, Dani Díaz obligó a intervenir por partida doble al portero visitante en una acción que evidenció que el filial local aún tenía capacidad para generar peligro, aunque sin el filo necesario para recortar distancias.
Tras la reanudación, el equipo de José Alberto dio un nuevo golpe. En el minuto 60, Vicente rubricó el 0-3 con un derechazo seco, pegado al poste derecho de Arana, en una acción que premió su influencia constante en el juego ofensivo. El extremo de Derio firmó su octavo tanto liguero y confirmó que atraviesa un momento de plena productividad, no solo por su capacidad para asistir, sino también por su acierto de cara a portería.
A partir de ahí, el Racing administró el partido con la lógica de un equipo que sabe dónde está y lo que está jugando. Los cambios fueron llegando para sostener el esfuerzo, refrescar piernas y mantener la tensión competitiva, mientras el cronómetro se iba inclinando de forma inequívoca hacia una victoria que parecía ya encaminada.
La Real Sociedad B logró reducir diferencias en el minuto 86 por medio de Carrera, después de que el VAR confirmara que no existía fuera de juego previo de Astiazaran y el colegiado corrigiera su decisión inicial. El tanto local no alteró el desenlace, porque el Racing había construido una renta demasiado amplia y había madurado demasiado bien el encuentro como para dejarlo escapar en los últimos compases.
Más allá del marcador, el partido volvió a dejar una sensación nítida: el Racing se mueve con una autoridad cada vez más reconocible. Su liderato ya no responde a una coyuntura pasajera, sino a una trayectoria sostenida en el tiempo, alimentada por la pegada, la fiabilidad y la capacidad para competir también lejos de casa. Quedan seis jornadas, pero el equipo de José Alberto ha llegado a este tramo decisivo con un margen de maniobra tan valioso como merecido.
El propio entrenador destacó al final “el compromiso y el hambre” de sus futbolistas y calificó como “impresionante” el respaldo de la afición racinguista en Anoeta. También admitió que no le gustó el tramo final ni el gol encajado, una lectura exigente que encaja con la ambición de un equipo que no se conforma con ganar, sino que quiere seguir afinando su versión más completa.
El Racing se marcha así de San Sebastián con una victoria de gran contenido y con la sensación de haber dado un paso más hacia un destino que cada vez se ve más cerca. En una temporada que ya ha dejado cifras notables, el 1-3 de Anoeta refuerza una verdad difícil de discutir: este equipo está sabiendo sostener la presión, administrar su ventaja y alimentar una ilusión que, a estas alturas, ya trasciende lo puramente deportivo.
FICHA TÉCNICA
Real Sociedad B: Arana, Balda (Marchal, 66), Díaz (Astiazaran, 66), Rodríguez (Agote, 66), Mariezkurrena (Gorosabel, 78), Carbonell, Kita, Carrera, Eceizabarrena (Oleaga, 78), Dadie y Ayo.
Racing: Eriksson, Sangalli (Diego Fuentes, 85), Manu Hernando, Javi Castro, Salinas; Gustavo Puerta (Aldasoro, 85), Maguette, Andrés (Villalibre, 66), Canales, Vicente (Damián, 76); Guliashvili (Suleiman, 76).
Árbitro: Alejandro Ojaos (murciano). Amonestó a los locales Kita, Carbonell, Rodríguez y Dadie, así como a los verdiblancos Sangalli, Salinas y Aldasoro,
Goles: 0-1. Minuto 10. Andrés; 0-2. Minuto 13. Guliashvili; 0-3. Minuto 60. Vicente; 1-3. Minuto 86. Carrera.
Incidencias: trigésima sexta jornada de LaLiga Hypermotion 2025/26. Anoeta. 4.863 espectadores, entre los que había casi 3.000 racinguistas.














