Los dos equipos cántabros en liza por la Segunda Federación trajeron ayer duelos intensos y de garra, con el Rayo Cantabria sumando un punto en Asturias y la UD Sámano cayendo en casa ante segovianos que saben morder.
Rayo Cantabria, de los viejos tiempos en Miramar
El filial verdiblanco viajó al Municipal de Miramar condicionado por un césped blando que invitaba a un fútbol de contacto puro, de esos «de antes» con pocas florituras y muchas disputas. Igualdad desde el pitido inicial: ritmo alto, fases alternas y escasas ocasiones claras en un primer acto donde el Rayo compitió con solidez y personalidad.
La segunda parte mantuvo el guion repartido, hasta que el Marino de Luanco rompió en el 68′ con Óscar Fernández, aprovechando un error defensivo para poner el 1-0 y obligar a los cántabros a adelantar líneas. El Rayo respondió con orgullo: varios acercamientos peligrosos en el tramo final culminaron en el 87′, cuando Santi Franco soltó un golazo desde fuera del área que igualó (1-1) y rescató el punto en un feudo exigente.
Sámano, mordido pronto y sin premio en el penalti
En El Vallegón, la UD Sámano recibió a la Gimnástica Segoviana en un partido de aspiraciones medias, pero los visitantes castigaron rápido: Juan Silva abrió el marcador al 12′, silenciando las gradas locales y poniendo tierra de por medio temprana.
Los lobos no se rindieron: cambios tempranos como Jonás por Oliver (26′), Gilete por Unai Veiga y Lambea (64′), Izan por Berzosa (86′) intentaron revertir, pero el guion se torció más al descanso (0-1). Al 45′, penalti a favor que el portero segoviano Carmona detuvo, dejando el marcador intacto.
La segunda parte arrancó con el 0-1, y pese al empuje local –con amarillas a Rasines y Jonlo–, los castellanos resistieron con tarjetas a Pau Miguélez, Josín, Silva, Iker, Llorente y Chupo. Final 0-1, derrota que duele en casa pero con la mirada puesta en la jornada clave el 8 de febrero ante el Rayo Cantabria.













