La Guardia Civil de Cantabria ha instruido diligencias en calidad de investigado a un hombre de 46 años, vecino de Cabezón de la Sal, como presunto autor de un delito contra la salud pública por mantener una plantación “indoor” en una edificación anexa a una vivienda. El dispositivo se puso en marcha después de que los agentes localizaran una infraestructura acondicionada para el cultivo rápido de marihuana, con 88 plantas en fase de floración y un peso aproximado de 7.400 gramos.
A mediados del mes de mayo, la Guardia Civil del Puesto de Cabezón de la Sal tuvo conocimiento, dentro de sus labores de prevención de la seguridad ciudadana, de la posible existencia de un cultivo ilegal de sustancias estupefacientes en una vivienda del municipio. A partir de ese aviso, se abrió una investigación junto al Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Torrelavega para comprobar la veracidad de los hechos e identificar a los responsables. Las pesquisas permitieron determinar que la plantación estaba oculta en un anexo de la vivienda.
A principios de junio, los agentes registraron la edificación anexa y hallaron la instalación preparada para favorecer el crecimiento acelerado de las plantas. En ese momento albergaba 88 ejemplares de marihuana en fase de floración, con un desarrollo avanzado y listos para su próximo corte, secado y eventual distribución en el mercado ilícito. El peso total de las plantas intervenidas fue de unos 7.400 gramos.
Durante la investigación también se comprobó que el contador eléctrico de la vivienda había sido manipulado, por lo que además se aprecia una posible defraudación de fluido eléctrico. Finalmente, la Guardia Civil instruyó diligencias en calidad de investigado al presunto responsable tanto del cultivo de estupefacientes como de la supuesta manipulación del suministro eléctrico.
La actuación se suma a otras operaciones desarrolladas en Cantabria contra plantaciones ocultas en inmuebles particulares, un tipo de cultivo que suele aprovechar anexos, garajes o habitaciones acondicionadas para tratar de pasar desapercibido. En este caso, la localización del anexo y la inspección posterior permitieron desmantelar la instalación y retirar la droga antes de su posible salida al mercado ilegal.











