Izquierda Unida y Podemos volverán a presentarse juntos a las elecciones autonómicas de mayo de 2027 en Cantabria tras cerrar un acuerdo de coalición con el que ambas formaciones buscan consolidar una alternativa política al actual Gobierno del PP. La alianza nace con la intención de situar en el centro del debate asuntos como la vivienda, la sanidad, el empleo y el coste de la vida, y de responder a la demanda de unidad expresada por distintos sectores de la ciudadanía cántabra.
El pacto, anunciado este domingo por ambas organizaciones, supone reeditar una confluencia que ya ha funcionado en anteriores procesos electorales y que ahora quieren proyectar con un perfil más amplio y estable. Según han explicado, el objetivo es articular una candidatura capaz de “priorizar a la mayoría social” y de ofrecer una respuesta conjunta a los problemas que, a su juicio, más preocupan a la población.
La lista estará encabezada por el coordinador autonómico de IU, Israel Ruiz Salmón, cuya designación ya había sido ratificada por su organización el pasado mes de junio. La segunda posición corresponderá a Podemos, que todavía debe completar su proceso interno de primarias en las próximas fechas antes de cerrar definitivamente el reparto de puestos en la candidatura.
Desde ambas formaciones insisten en que el acuerdo no se limita a una mera suma de siglas, sino que pretende abrir una etapa nueva en la izquierda cántabra. En ese sentido, subrayan que la coalición nace con voluntad de ser “transversal, cercana y útil”, con capacidad para crecer y con la intención de seguir incorporando apoyos o sensibilidades políticas y sociales que quieran sumarse al proyecto.
La coalición se ha presentado también como una respuesta a la fragmentación del espacio a la izquierda del PSOE, un terreno en el que IU y Podemos han venido moviéndose en los últimos meses con mensajes favorables a la unidad. De hecho, IU ya había planteado con anterioridad una candidatura autonómica conjunta en Cantabria para 2027, defendiendo que la suma de fuerzas era “más necesaria que nunca” y dejando claro que mantenía la mano tendida al resto de formaciones.
Objetivos políticos
La nueva candidatura quiere poner el foco en cuestiones muy concretas de la vida cotidiana, especialmente en el acceso a la vivienda, la defensa de los servicios públicos, la creación de empleo estable y la respuesta a la presión del coste de la vida. Ese planteamiento busca conectar con un electorado que, según la alianza, demanda políticas más sociales y una oposición nítida al modelo del PP en la comunidad.
En sus mensajes públicos, IU y Podemos defienden que la coalición debe servir para construir una alternativa “sólida” y con vocación de gobierno, capaz de representar a la mayoría social sin renunciar a la pluralidad interna. La referencia a la unidad no es casual: las dos organizaciones consideran que solo desde una candidatura compartida podrán ganar peso político y trasladar mejor sus propuestas al Parlamento de Cantabria.
Otro de los elementos que destacan es la voluntad de ensanchar el espacio político de la izquierda con una fórmula abierta. Aunque el acuerdo ya está cerrado en lo esencial, ambas partes dejan margen a la incorporación de otras personas o colectivos que se identifiquen con ese planteamiento y quieran contribuir a una propuesta común.
Antecedentes
La alianza entre IU y Podemos en Cantabria no es nueva. Ya en procesos anteriores ambas formaciones concurrieron de forma conjunta, y en distintos momentos han ido enviando señales de acercamiento en el plano regional para evitar competir por separado en un espacio electoral muy fragmentado.
Durante los últimos meses, IU había insistido en que mantenía conversaciones y una disposición clara a trabajar en una candidatura conjunta con otras fuerzas situadas a la izquierda del PSOE. Esa apertura incluía, además de Podemos, contactos más amplios con otras organizaciones del ámbito progresista, aunque sin compromisos cerrados hasta ahora.
La propia trayectoria de la confluencia en Cantabria ayuda a entender el movimiento actual. En anteriores elecciones autonómicas y municipales, la cooperación entre ambos partidos ya permitió articular candidaturas conjuntas en distintos ámbitos, incluidas plazas relevantes como Santander, donde la lista unitaria se convirtió en una referencia del espacio a la izquierda del socialismo.
Con este nuevo acuerdo, IU y Podemos dan un paso más y fijan la vista en 2027 con la intención de llegar a los comicios con una estructura más ordenada, una candidatura reconocible y un mensaje común. La apuesta pasa por convertir la unidad en una ventaja política y por trasladar a la sociedad cántabra la idea de que existe una alternativa nítida al actual bloque de gobierno.














