El consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, ha destacado la apuesta del Gobierno de Cantabria por reforzar sus políticas de prevención de riesgos laborales con el objetivo de reducir la siniestralidad en el trabajo y avanzar en una mayor cultura preventiva en la comunidad. El mensaje se enmarca en la estrategia que el Ejecutivo viene desarrollando en materia de seguridad y salud laboral.
Arasti ha puesto el acento en la necesidad de seguir fortaleciendo las actuaciones orientadas a mejorar la protección de los trabajadores, tanto en el ámbito de las empresas como entre los autónomos. En esa línea, el Gobierno considera que la prevención debe ocupar un lugar central en las políticas laborales si se quiere disminuir el número de accidentes y consolidar entornos de trabajo más seguros.
La Consejería de Industria ha venido impulsando distintas medidas y programas relacionados con esta materia, entre ellas convenios de colaboración y líneas de apoyo dirigidas a reforzar el asesoramiento técnico en prevención. Una de las actuaciones recientes ha sido la firma de acuerdos con entidades representativas de trabajadores autónomos para ofrecer acompañamiento en seguridad, higiene y ergonomía, dentro del I Plan de Apoyo al Empleo Autónomo.
Ese plan se articula en torno a varias líneas de actuación, entre ellas crear, mantener, innovar y fomentar la salud y la seguridad en el trabajo. El objetivo, según ha explicado el Ejecutivo en otras comunicaciones, es seguir reduciendo la siniestralidad y afianzar la cultura preventiva en Cantabria con medidas que combinen divulgación, asesoramiento y formación.
Entre las iniciativas presentadas por el Gobierno también figura la llamada colección ‘Arte Preventivo’, un proyecto impulsado en Santander para concienciar sobre seguridad y salud laboral a través de una propuesta visual y divulgativa. La iniciativa se suma a otras acciones de sensibilización que buscan reforzar el mensaje preventivo más allá del ámbito estrictamente administrativo.
El discurso de Arasti se alinea con la hoja de ruta que la Consejería mantiene en esta legislatura, basada en consolidar una red de apoyo a trabajadores y empresas que facilite la detección de riesgos y la adopción de buenas prácticas. En el caso de los autónomos, por ejemplo, el Gobierno ha destinado recursos específicos para reforzar el asesoramiento en prevención y apoyo técnico, con el propósito de identificar los riesgos inherentes a cada actividad y contribuir a evitar accidentes y enfermedades profesionales.
La política preventiva del Ejecutivo también se ha vinculado a la colaboración con organizaciones empresariales y sindicales, una vía que el Gobierno considera clave para llegar a más sectores y mejorar la eficacia de las actuaciones. En esa línea, el consejero ha defendido la utilidad de combinar financiación, formación y asesoramiento especializado para que la prevención deje de ser una obligación formal y se convierta en una práctica cotidiana en los centros de trabajo.
Con este mensaje, Arasti refuerza la idea de que la seguridad laboral debe seguir ocupando un lugar prioritario en la agenda del Gobierno de Cantabria. La intención del Ejecutivo es continuar desplegando medidas que ayuden a reducir la siniestralidad, mejorar la protección de los trabajadores y consolidar una cultura preventiva más sólida en toda la comunidad autónoma.














