La Consejería de Fomento movilizará más de 8,5 millones de euros para acometer la mejora de tres carreteras autonómicas a su paso por Ribamontán al Monte, Entrambasaguas y Bareyo. El consejero, Roberto Media, ha presentado los proyectos a los alcaldes de los tres municipios en una reunión en la que ha detallado el alcance de unas obras que buscan mejorar la seguridad vial y la funcionalidad de estos viales, además de reforzar las comunicaciones entre distintas localidades del entorno.
En conjunto, las actuaciones afectarán a más de nueve kilómetros de la red autonómica y saldrán a licitación en los próximos meses, una vez supervisados los proyectos existentes por la Consejería. El objetivo del Gobierno es que las obras puedan estar en ejecución antes de que finalice la legislatura, según ha trasladado el propio departamento de Fomento.
El primero de los proyectos se centra en la carretera CA-424, entre Hoznayo, en Entrambasaguas, y Villaverde de Pontones, en Ribamontán al Monte. Se trata de un tramo de 3,6 kilómetros que contará con una inversión de 2,6 millones de euros y un plazo de ejecución de diez meses. Entre las actuaciones previstas figuran la ampliación de la plataforma hasta alcanzar una anchura mínima de cinco metros, la mejora del drenaje longitudinal y transversal, la renovación completa del firme y la reposición de la señalización, el balizamiento y los sistemas de contención.
El segundo paquete de obras se desarrollará sobre un tramo de 3,65 kilómetros de la carretera CA-455, entre Meruelo y Villaverde de Pontones, y sobre la totalidad de la CA-457, que da acceso a Liermo, con una longitud de 2,3 kilómetros. Esta intervención, que afecta a Bareyo y Ribamontán al Monte, cuenta con un presupuesto de 5,9 millones de euros y un plazo de 18 meses.
En este caso, los trabajos contemplan también la ampliación de la plataforma, la mejora del drenaje, la ejecución de un nuevo firme mediante triple tratamiento y la renovación de la señalización horizontal y vertical, además del balizamiento y los elementos de protección. El propósito es reforzar la seguridad de la circulación y mejorar el estado general de unas carreteras que dan servicio a vecinos y tráfico local en esta zona de Cantabria.
Roberto Media ha defendido que se trata de actuaciones incluidas en el Plan de Carreteras que deberían haberse ejecutado hace años y que, a su juicio, responden a una demanda insistente de los ayuntamientos implicados. Según ha señalado, la presión de los municipios ha sido determinante para retomar unas obras que considera necesarias y que ahora vuelven a la agenda inversora del Gobierno regional.
La inversión prevista se reparte, por tanto, en dos grandes proyectos sobre la red autonómica, con una intervención global que el Ejecutivo vincula tanto a la mejora de la movilidad como a la seguridad de los conductores. El plan no solo persigue modernizar el firme y la señalización, sino también corregir deficiencias de drenaje y dotar a los viales de unas dimensiones más acordes con las necesidades actuales de circulación.
La previsión del departamento es que, tras la fase de licitación y una vez supervisada la documentación técnica, las obras puedan arrancar dentro de esta legislatura. Con ello, Fomento quiere dar respuesta a una demanda histórica de estos tres municipios y avanzar en la mejora de una red viaria que soporta el tráfico entre localidades y conecta núcleos residenciales y rurales del área oriental de Cantabria.














