El Racing y Sergio Canales han entrado en la recta final de una negociación que, si se cierra como todos esperan, le convertirán en el primer fichaje estrella del regreso del club montañés a Primera División, 14 años después de perderla. Las dos partes quieren hacerlo.
El acuerdo que se perfila es de esos que se firmarán con la mayúscula del sentimiento: un contrato hasta el 30 de junio de 2027 con opción a ampliarlo un año más si se cumplen ciertos objetivos deportivos. Es la clásica fórmula 1+1, flexible y equilibrada, que no compromete a largo plazo ni al club ni al jugador en esta nueva etapa que ambos quieren empezar juntos. El Racing quiere fichar a Canales y el jugador ha trasladado con claridad que quiere volver a casa. La fórmula del contrato lo ha adelantado Radio Santander- Cadena Ser.
La operación ya está en la fase de los flecos finales. No hay nada firmado todavía, pero todo indica que el cierre será cuestión de días. La ilusión es compartida y el deseo de que el mediapunta vuelva a vestir la camiseta verdiblanca es un hecho que todos en el club asumen como casi inevitable. Canales llegaría libre, sin coste ninguno, porque su contrato con Rayados de Monterrey termina a finales de este mes de junio. Eso facilita enormemente la operación dentro de los parámetros económicos que el club tiene.
Manolo Higuera, presidente del Racing, lo dejó claro el pasado viernes en el Foro SER Cantabria y casi confirmó el fichaje sin darse cuenta. «Tenemos contacto habitual y las cosas están cerradas cuando se firman», dijo. «Yo creo que todo el mundo sabe que las dos partes queremos y para mí es un sueño que vuelva a vestir la camiseta del Racing». El directivo, que lleva persiguiendo este regreso «un par de años o tres», añadió que con la relación de confianza que tienen «espero poder darle una alegría al racinguismo».
Higuera no fue breve en definir lo que Canales aportará. «Deportivamente nos va a dar un salto de calidad importante y socialmente es recuperar a un mito». Para el presidente, que es de «recuperar exjugadores y mitos del club», ver a Sergio Canales con el escudo del Racing «es especial para muchísimos racinguistas». Su lapsus fue confirmatorio: «Es un icono, un jugador que nos va a hacer… nos haría hacer», intentó corregirse sobre la marcha mientras era ovacionado por los espectadores.
El cántabro, ahora con 35 años, brilló en la temporada 2009-10 tras haber debutado en 2008 siendo aún menor de edad. Es el retorno del «hijo pródigo» 16 años después de asombrar al fútbol español. Canales inició su carrera en Racing a los 10 años hasta llegar al primer equipo. De ahí pasó al Real Madrid y continuó una exitosa trayectoria por clubes de altísimo nivel: Valencia, Real Sociedad y Betis, antes de su última aventura mexicana en Rayados.
En México jugó tres años y 118 partidos en seis torneos, en los que anotó 46 goles y dio 20 asistencias. Su contrato con Rayados de Monterrey acaba a finales de este mes y, por tanto, recalará a coste cero en el conjunto cántabro. Para volver al Racing, equipo en el que se formó como futbolista y donde jugó hasta dar el salto al Real Madrid, Sergio Canales se rebajará considerablemente el sueldo. En el cuadro azteca ha cobrado 5 millones de euros por temporada y pasará a cobrar un millón, es decir, cinco veces menos.
Desde la entidad confían en que el encaje salarial será viable dentro de los límites de LaLiga. El Racing contará con un margen superior a los 30 millones de euros para la próxima temporada, lo que da margen para operar. Hasta que no le digan que es imposible, Higuera va a tener la ilusión de que Canales vuelva. «He hablado esta semana con Sergio Canales, tenemos un trato habitual», confirmó el máximo dirigente en el Foro SER Cantabria en declaraciones recogidas por Diario Marca.
El presidente del Racing ha adelantado que el club fichará a alrededor de ocho futbolistas para su regreso a LALIGA EA Sports. Para que lleguen unos, tendrán que salir otros. «Va a ser muy duro despedirse de algunos jugadores, porque quiero a mis futbolistas y hemos formado una familia», dijo Higuera. Es una relación de cercanía absoluta con sus futbolistas.














