Los Campos de Sport de El Sardinero vibraron como no lo hacían desde hacía décadas. Desde hace 65 años, el Racing no se proclamaba campeón de Segunda División. Ayer, esa espera terminó con estruendo. Con un 4-1 contundente al Cádiz CF, los verdiblancos no solo cerraron su temporada 2025/26 con 82 puntos, sino que sellaron su título de campeón de LaLiga Hypermotion de forma merecidísima, demostrando desde el primer minuto que iban a por todas ante su afición.
La grada, con las 22.194 localidades completamente agotadas —la décima vez este curso—, presenció un espectáculo de fútbol que nunca olvidará. Antes de que pasara un cuarto de hora de partido, Peio Canales recibió el balón en el área y marcó el 1-0 en el minuto 14. La emoción se disparó inmediatamente. Pero el Racing no se conformó con ese primer gol. Al filo de los 30 minutos, Arana, el canario zurdo, hizo el 2-0 con un disparo potente. Y poco después, en el minuto 34, volvió a marcar, esta vez con una vaselina obra de arte tras recibir una asistencia de primeras de Íñigo Vicente. David Gil, el portero gaditano, no tuvo posibilidad alguna de parar esos dos goles.
Este no fue un partido cualquiera. Fue el epílogo de una temporada que quedará grabada con letras doradas en la historia del club. El Racing no solo ascendió a Primera División hace 15 días —viniendo de 14 años de sufrimiento entre Segunda y la Primera Federación—, sino que ahora es el mejor equipo de toda la categoría. 90 goles marcados, récord de la categoría en la época moderna. Juego vistoso, rápido, agresivo, ofensivo. El famoso «rock and roll» que bautizó su forma de jugar durante toda la campaña.
José Alberto López, el entrenador asturiano que dirigió al equipo, puso en el campo a Sangalli, Javi Castro, Mario García, Íñigo, Aldasoro y Arana con modificaciones respecto a la alineación de La Rosaleda. Y es que uno de los pilares clave del ascenso ha sido la aportación de todos y cada uno de los futbolistas, tanto en el terreno de juego como en el vestuario. Ningún jugador se guardó nada. Todos pusieron el cuerpo y el alma por el escudo en cada uno de los 42 partidos disputados.
El segundo periodo comenzó con una gran oportunidad de Andrés y dos cambios que arrancaron ovaciones de la grada para los que entraban y los que se iban: Íñigo, el capitán de Ampuero, y Arana, goleador por partida doble ante el Cádiz. El Sardinero entero se puso en pie para celebrar a sus héroes en ese momento de reconocimiento.
Luego llegó el tanto amarillo, obra de su capitán Álex Fernández, en el minuto 57. Pero este gol tenía un sabor especial: en el minuto 80, Álex fue sustituido y recibió el respeto de ambos equipos con un pasillo al tratarse de su último encuentro en activo después de una larga y exitosa trayectoria. La grada lo coreó, lo aplaudió, lo agradeció con los ojos llenos de emoción. Un homenaje a un jugador que lo dio todo por el fútbol durante años.
Aún quedaba tiempo para el 4-1, obra de Vicente en el minuto 72, para que los 22.000 espectadores gritaran a pleno pulmón el «campeones, campeones» a una plantilla que lo mereció desde la primera hasta la última jornada de LaLiga Hypermotion 2025/26. Y para que una «ola» humana —con la afición amarilla del Cádiz incluida— recorriera el graderío de los Campos de Sport. Tocaba disfrutar, a lo grande, de la gesta conseguida después de tanto tiempo de espera.
65 años después, el Racing volvía a proclamarse campeón de Segunda y está ahora en la antesala de vivir su 45ª campaña en la elite del fútbol. Solo lo habían logrado antes en 1950 y en 1960. Esta vez, el título llega con un estilo diferente, con una plantilla de calidad comprometida hasta el final, y con un capitán del barco —José Alberto— capaz de llevar la nave al puerto deseado. O mejor dicho, a alcanzar esa ilusión que el racinguismo llevaba esperando más de 5.000 días. Casi nada en el mundo del fútbol moderno.
En el minuto 80, aplausos y vítores para Sangalli y Aldasoro, que dejaron su lugar a los canteranos Salinas y Sergio. Seis minutos más tarde llegó el turno de Canales, cedido por el Athletic Club hasta el 30 de junio, al que los seguidores corearon «Peio, quédate» mientras llegaba a la zona del banquillo racinguista y chocaba con Diego Fuentes, su sustituto. Luego, celebración. Alzamiento de copa. Campeones.
José Alberto López comenzó su primera rueda de prensa como campeón de LaLiga Hypermotion con una valoración del encuentro que «pone el broche final a una magnífica temporada». El técnico valoró el hambre y la competitividad del equipo, reconoció que «los tres primeros goles nos hicieron afrontar el partido con mayor serenidad» frente al Cádiz.
«Ha sido increíble la temporada que hemos hecho desde la jornada uno. Somos justos merecedores del título de campeón. Hemos mostrado una regularidad asombrosa y hemos conseguido lo que queríamos y ante nuestro público», sentenció el entrenador verdiblanco con voz emocionada. Luego aseguró que «hoy es día de disfrutar del campeonato. Ya pensaremos en la siguiente temporada en las semanas que quedan hasta que comience el campeonato» en Primera División.
José Alberto afirmó que se queda «con el proceso, el desarrollo del proyecto y con disfrutar del recorrido» y le dio continuidad al mensaje: «Esto no acaba aquí, continúa en la máxima categoría, que es donde este club merece estar por afición y por historia». Precisamente sobre eso continuó hablando con claridad: «En Primera hay que darle continuidad a lo que estamos haciendo con los matices que impone la categoría. Seguiremos siendo valientes, agresivos y ofensivos, luego en función de la plantilla trabajaremos para obtener los mejores resultados posibles» en la elite.














