El procedimiento judicial abierto tras el hundimiento de la pasarela situada en la playa de El Bocal, ocurrido el pasado 3 de marzo, afronta este viernes una de sus fases clave con la práctica de las pruebas periciales en Santander. Las comparecencias se desarrollan en el marco de las diligencias que se siguen en el Juzgado de Instrucción correspondiente, con sede en el complejo judicial de Las Salesas.
La sesión reúne a distintos expertos técnicos llamados a analizar las circunstancias del siniestro desde diferentes perspectivas. Según el orden establecido, la jornada arranca a las 09.30 horas con la intervención del perito designado judicialmente, cuya valoración se considera especialmente relevante al tratarse de un informe independiente solicitado por el órgano instructor.
Posteriormente, a las 10.00 horas, comparece el perito propuesto por la acusación particular, que aportará su propio análisis sobre los hechos. A las 10.30 horas será el turno del experto designado por el Ayuntamiento de Santander, administración implicada en el entorno donde se produjo el incidente.
La ronda de intervenciones continúa a las 11.00 horas con el perito propuesto por el actual jefe del Servicio de Proyectos y Obras de la Demarcación de Costas en Cantabria. Por último, a las 11.30 horas, están citados los técnicos vinculados tanto al director facultativo del proyecto de la senda costera como al actual responsable de la Demarcación de Costas en la comunidad autónoma, lo que amplía el abanico de valoraciones técnicas dentro del proceso.
Todas estas pruebas periciales se llevan a cabo en el salón de actos de Las Salesas y se desarrollan sin presencia de público. Fuentes del juzgado han recordado que las sesiones se celebran a puerta cerrada, al no tratarse de una vista pública, lo que limita el acceso al interior del recinto.
La práctica de estas periciales supone un paso relevante dentro de la instrucción, ya que permitirá incorporar al procedimiento valoraciones especializadas sobre las posibles causas del desplome de la estructura. Los informes y explicaciones de los distintos expertos servirán de base para que el juzgado continúe avanzando en el esclarecimiento de lo ocurrido, en un caso que sigue abierto y pendiente de determinar eventuales responsabilidades.
El análisis técnico resulta especialmente determinante en este tipo de procedimientos, al centrarse en aspectos como el estado de los materiales, el diseño de la infraestructura o las condiciones en las que se encontraba la pasarela en el momento del siniestro, cuestiones que previsiblemente serán abordadas durante las comparecencias.
Con todo, la causa continúa en fase de instrucción y será el desarrollo de estas diligencias, junto con el resto de pruebas que se practiquen, el que marque la evolución del proceso judicial en torno a un suceso que generó notable atención en la ciudad tras el colapso de esta infraestructura en el litoral santanderino.












