El portero Carlos Calle ha decidido finalizar su trayectoria en el Bathco BM Torrelavega al término de la presente temporada, cerrando una etapa de cinco años en la élite del balonmano español que le convierten en uno de los grandes referentes del club cántabro.
Etapa de cinco años con más de 120 partidos en ASOBAL
A sus 31 años, el guardameta madrileño abandona el club tras disputar más de 120 encuentros en todas las competiciones, consolidándose como pilar fundamental bajo los palos naranjas desde su llegada en 2021. Calle aterrizó en Torrelavega como el primer fichaje anunciado tras el ascenso a ASOBAL, un refuerzo clave para el debut en la máxima categoría que marcó el inicio de una trayectoria repleta de logros colectivos e individuales.
Su impacto fue inmediato: el 6 de octubre de 2021, firmó 12 paradas decisivas en la primera victoria del Bathco en la élite ante Frigoríficos Morrazo. Semanas después, repitió actuaciones estelares en Antequera y Santander, encadenando un estado de forma excepcional que se interrumpió el 30 de octubre por una grave lesión de rodilla ante ABANCA Ademar León, que le apartó de las canchas durante casi un año.
Regreso triunfal y distinciones individuales
Calle regresó a la competición el 3 de septiembre de 2022, parando un penalti en su primera intervención, presagio de años memorables. Con el dorsal 12 a la espalda, se erigió como uno de los porteros más fiables de ASOBAL, cosechando galardones como mejor jugador de la jornada o del mes en múltiples ocasiones, gracias a su seguridad y reflejos bajo presión.
Parte esencial de la historia dorada del Bathco BM Torrelavega
El meta forma parte indiscutible de la etapa más exitosa del club torrelaveguense, que incluye clasificaciones a fases finales de la Copa del Rey, el subcampeonato de la Copa del Rey y dos campañas europeas. Como figura constante en la portería durante el último lustro, Calle ha sido testigo y protagonista de hitos que han elevado al Bathco a la élite nacional e internacional.
Su despedida coincide con el final de una carrera deportiva que deja huella profunda en el balonmano cántabro, donde ha trascendido como referente deportivo y emocional para la afición naranja.











