Agentes de la Policía Nacional han detenido en Santander a un hombre como presunto autor de un delito de detención ilegal de su vecina, a la que habría obligado por la fuerza a entrar en su vivienda y en la que permaneció atada de manos durante varias horas.
Los hechos se produjeron en la tarde del 1 de mayo, cuando la joven salía de su domicilio y, al bajar la escalera del inmueble, se encontró con un vecino que reside en el piso inferior. Según el relato policial, el hombre comenzó a hablarle de asuntos banales y llegó a pedirle que accediera a su vivienda para ver el piso, petición a la que la mujer se negó.
En ese momento, el sospechoso la agarró fuertemente por el cuello, dejándola prácticamente sin respiración, y la introdujo por la fuerza en el domicilio. Una vez dentro, la amenazó para que dejara de gritar y, acto seguido, la inmovilizó atándole las muñecas.
La víctima permaneció retenida en torno a dos horas y media, tiempo durante el cual, según la Policía, llegó a temer por su vida y pudo comprobar que el hombre disponía de diversos útiles para su inmovilización. Con el paso de los minutos, logró ganarse su confianza y consiguió que este le permitiera salir a dar un paseo por la playa.
Fue en ese momento, cuando llegaron al portal, cuando la mujer aprovechó para echar a correr y pedir ayuda. Una vecina la vio muy alterada y solicitando auxilio a gritos, por lo que avisó de inmediato al 091, lo que permitió movilizar con rapidez a varias dotaciones policiales.
Los agentes se entrevistaron con la víctima, que relató lo sucedido y explicó que había sido privada de libertad por el vecino del piso inferior. Los policías observaron además signos compatibles con la agresión en el cuello y en las muñecas.
Después, se desplazaron al domicilio donde ocurrieron los hechos y localizaron al presunto autor, que no negó lo sucedido en ningún momento. Ante estas evidencias, los agentes procedieron a su detención como presunto autor de un delito de detención ilegal y lo trasladaron a la Jefatura Superior de Policía de Cantabria.
Posteriormente, y con autorización judicial, los investigadores practicaron una entrada y registro en la vivienda del detenido, donde intervinieron diversos efectos que corroboraban la versión de la víctima. Una vez concluido el atestado, el arrestado fue puesto a disposición judicial, que decretó su ingreso en prisión.














