El Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza de Cantabria (STEC) ha hecho público un comunicado en el que expresa su preocupación por la decisión de la Consejería de Educación de encargar la evaluación del calendario escolar bimestral a un equipo de investigadores especializados en economía de la educación, en su mayoría vinculados a universidades privadas y no a la Universidad de Cantabria. Desde el sindicato mayoritario del sector educativo en la comunidad, se considera que estos perfiles no son los más adecuados para analizar un modelo que afecta directamente al rendimiento académico, la progresión educativa y el bienestar de la comunidad educativa.
Según recuerda el comunicado, hace aproximadamente un mes el consejero de Educación anunció la elaboración de un informe sobre el calendario escolar pedagógico, de carácter bimestral, en vigor en Cantabria desde hace una década. En sus declaraciones, el titular de la consejería aseguró que la evaluación sería técnica, objetiva e independiente y que, a partir de sus conclusiones, se abriría un debate sobre el modelo aplicado en la comunidad. Sin embargo, el STEC ha tenido acceso a la información de que el encargo podría recaer en un equipo compuesto por tres investigadores, todos ellos de la misma disciplina —la economía de la educación—, sin presencia de pedagogos, psicólogos ni profesionales de la enseñanza, lo que contrasta con la práctica habitual de constituir grupos multidisciplinares para abordar cuestiones de esta naturaleza.
El sindicato subraya que, hasta donde conoce, dos de los tres miembros del equipo de investigación mantienen vinculaciones con universidades y centros privados especializados en economía, empresa y finanzas, como CUNEF y EsadeEcPol, entidades que se sitúan fuera del ámbito universitario público y con un perfil claramente orientado al mundo de la economía y la gestión empresarial. Desde el STEC se recuerda que una evaluación sobre el calendario bimestral debe abordar dimensiones pedagógicas, psicológicas y organizativas, que apenas se reflejan en un enfoque eminentemente económico, lo que genera dudas sobre la idoneidad de los perfiles elegidos para dictaminar sobre un modelo que ha venido aplicándose en la comunidad autónoma durante los últimos diez años.
Además, el STEC señala con especial preocupación que la Administración autonómica haya optado por no acudir a la Universidad de Cantabria para un estudio de este calado. El sindicato recuerda que la institución pública regional cuenta con un tejido de investigación consolidado, con personal docente e investigador y con recursos suficientes para evaluar cualquier aspecto del sistema educativo de Cantabria, lo que hace difícil comprender la decisión de recurrir a equipos externos de otras comunidades autónomas. En este sentido, el STEC alerta de que no consultar a la universidad pública ni implicar a la comunidad educativa local puede generar desconfianza y suscitar dudas sobre la neutralidad y la representatividad de la investigación.
El sindicato insiste en que una evaluación de estas características, si realmente pretende servir de base para debatir el futuro del calendario escolar en Cantabria, debe construir consenso en la comunidad educativa y no generar, desde el principio, controversias o desconfianzas sobre la independencia y la competencia de quienes participen en el estudio. Por ello, el STEC formula dos exigencias directas a la Consejería de Educación. En primer lugar, que explique de forma concreta el estado del encargo investigador, quiénes son las personas que lo llevarán a cabo, cuáles son sus perfiles académicos y sus vinculaciones profesionales, y por qué se ha optado por su designación en lugar de recurrir a la Universidad de Cantabria o a un equipo ampliamente multidisciplinar incluyendo docentes, pedagogos y psicólogos.
En segundo término, el sindicato reclama que se abra un debate específico sobre quién debe encargarse de evaluar el calendario escolar, dejando claro que, si la decisión firme pasa por un estudio desde el ámbito universitario, el STEC defenderá que sea la Universidad de Cantabria la institución que asuma ese papel. El comunicado se cierra en el día de hoy, 5 de mayo de 2026, recordando que cualquier decisión sobre el modelo bimestral debe partir de criterios pedagógicos, educativos y sociales, y no de un enfoque unilateralmente económico, y que los profesionales de la enseñanza deben ser protagonistas, y no solo objeto, de los análisis que se realicen sobre el sistema educativo que día a día desarrollan en las aulas de la comunidad.














