Un total de 435 personas han quedado admitidas como aspirantes a las 25 plazas de bombero del Cuerpo Técnico Auxiliar de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento del Gobierno de Cantabria, según la relación definitiva publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad (BOC). La convocatoria aglutina plazas de las ofertas de empleo público de 2023, 2024 y 2025, con lo que se completa un bloque de 10 plazas de 2023, 10 de 2024 y 5 de 2025, enmarcado en la estrategia de estabilización y profesionalización del servicio de emergencias de la región.
La consejera de Presidencia y Seguridad, Isabel Urrutia, ha señalado que la elevada demanda registrada evidencia el interés que despierta la carrera profesional en el cuerpo de bomberos y la atracción de la administración autonómica como empleador. Desde su departamento subrayan que este proceso forma parte de un plan de refuerzo del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento, orientado a acercarse al objetivo de contar con cinco bomberos por guardia en los parques autonómicos, con el fin de mejorar tanto la capacidad operativa como la seguridad y la continuidad del servicio.
Las pruebas selectivas, organizadas mediante el sistema de concurso‑oposición, arrancan con la fase de oposición, que se abre con la celebración de las pruebas físicas de acreditación de aptitud. Estas pruebas tendrán lugar a partir del 18 de mayo en el lugar y con el calendario detallados en el BOC, y se compone de ejercicios de trepa de cuerda, carrera de resistencia, natación, salto de longitud, levantamiento de pesos y subida por autoescalera, con el propósito de verificar la condición física y la resistencia de los aspirantes para el desempeño de funciones bajo condiciones de alta exigencia.
Complementariamente a la fase física, el proceso incluye pruebas psicotécnicas y de aptitud psicológica, diseñadas para evaluar la capacidad de los candidatos para afrontar situaciones de presión, trabajo en equipo y toma de decisiones en contextos de emergencia. Una vez superadas estas pruebas, se pasa a los ejercicios teóricos de tipo test, dedicados a materias específicas de prevención y extinción de incendios, y posteriormente a una prueba similar sobre las materias comunes del temario, según el esquema de selección recogido en las bases de la convocatoria.
Tras la fase de oposición, se activa la fase de concurso, centrada en la evaluación de méritos de los aspirantes que alcancen la puntuación mínima exigida. En este apartado se valoran, entre otros, la experiencia profesional previa en cuerpos de bomberos o funciones similares, la formación complementaria ligada a la extinción de incendios, salvamento y primeros auxilios, así como la superación de fases de oposición en procesos selectivos análogos. La calificación de la fase de concurso representa un porcentaje significativo de la puntuación final, según establece el sistema de concurso‑oposición.
Aquellas personas que concluyan el proceso con la condición de aptas se integrarán en un curso teórico‑práctico de 250 horas, articulado en una primera etapa de formación en aula y una segunda de prácticas en los propios parques y unidades del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento. El curso será objeto de calificación como apto o no apto, y solo quienes la superen serán nombrados funcionarios en prácticas, con el posterior tránsito a la condición de funcionarios de carrera tras el periodo de prácticas regulado por la normativa de empleo público autonómica.
Desde el Gobierno de Cantabria se subraya que la convocatoria de estas 25 plazas forma parte de un proyecto más amplio de reforzar la dotación de efectivos, reducir la temporalidad y mejorar la calidad del servicio que presta el cuerpo de bomberos en toda la región. La selección de 435 candidatos en una sola oferta recalca, además, el creciente reconocimiento social de la profesión, así como el papel que desempeña el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento como referente de gestión de emergencias en el entorno de Cantabria.














