La brecha salarial entre hombres y mujeres en Cantabria descendió en 2022 más de dos puntos porcentuales, situándose en un 18,89%, un nivel similar al registrado en 2020, en plena pandemia. Aun así, la comunidad sigue siendo una de las regiones con mayor desigualdad retributiva del país, según un informe de la Vicesecretaría Confederal de UGT, publicado con motivo del Día de la Igualdad Salarial, que se conmemora el próximo 22 de febrero.
El estudio, basado en la Encuesta Anual de Estructura Salarial (EAES) del Instituto Nacional de Estadística (INE), revela que en 2022 las mujeres cántabras ganaron de media 5.257 euros brutos anuales menos que los hombres, aunque la diferencia se redujo en 587 euros respecto a 2021. Este avance se debe a que el salario medio femenino subió un 4,8% (1.030 euros más al año), el doble que el 2,2% (587 euros más) de los hombres.
Cantabria, entre las autonomías con mayor desigualdad salarial
Aunque la brecha salarial disminuyó en 2022, Cantabria sigue siendo la sexta comunidad con mayor desigualdad retributiva en España. Solo la superan Murcia (20,14%), La Rioja (19,74%), Aragón (19,63%), Asturias (19,55%) y Cataluña (19,51%). Además, la diferencia entre salarios masculinos y femeninos en la región está dos puntos por encima de la media nacional, que se situó en 17,09% y 5.022 euros menos para las mujeres.
Desde 2005, cuando comenzaron a registrarse estos datos, solo en 2020 y 2022 la brecha en Cantabria ha bajado del 19%. En contraste, en 2021 la comunidad fue una de las ocho autonomías donde la desigualdad retributiva aumentó, aunque el año siguiente la reducción fue medio punto mayor que la media española.
El empleo femenino sigue siendo más precario
Para la responsable de Igualdad de UGT en Cantabria, Arantxa Imaz, la mejora de los salarios femeninos está directamente relacionada con el aumento progresivo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que beneficia especialmente a las mujeres, más presentes en empleos precarios y de menor remuneración. Sin embargo, advierte de que la plena igualdad salarial sigue estando lejos, ya que persisten importantes brechas de género en el mercado laboral.
Uno de los principales problemas sigue siendo el empleo a tiempo parcial, donde tres de cada cuatro trabajadores son mujeres. En 2022, un 21% de las cántabras tenía un empleo parcial (22.075 trabajadoras), frente al 5% de los hombres (6.649 trabajadores). Además, el número de mujeres con jornada completa fue un 27% inferior al de los hombres, con 92.754 frente a 127.679 empleados.
“La desigualdad no solo afecta a los sueldos, sino a la cantidad y calidad del empleo femenino”, recalca Imaz. En 2022, Cantabria tenía un 37% más de mujeres inactivas que hombres (131.775 frente a 96.396), un 11% menos de empleos femeninos (119.407 frente a 134.328) y un 16% más de mujeres en paro (13.226 desempleadas frente a 11.396 desempleados).
Las mayores diferencias, en contratos indefinidos, industria y empleos menos cualificados
Según UGT, la brecha salarial de género en Cantabria es más acusada en los contratos indefinidos, el sector industrial y las ocupaciones menos cualificadas, una tendencia que se mantiene en los últimos años.
En 2022, la brecha salarial en contratos indefinidos alcanzó el 23,3%, con 6.653 euros menos al año para las mujeres, la segunda más alta del país, solo superada por Navarra (28,2%) y ocho puntos por encima de la media nacional (18,64%).
En la industria, las cántabras cobraron un 24,87% menos que sus compañeros, lo que supone 8.314 euros anuales menos. Esta cifra también es la segunda mayor de España, solo por detrás de Andalucía (25,7%), y está ocho puntos por encima de la media nacional (16,95%).
Por sectores, la brecha salarial se redujo en servicios hasta el 14,85%, con 3.900 euros menos al año para las mujeres. Aun así, este sector sigue siendo el que más empleo femenino concentra, con 101.000 ocupadas, el 89% del total, frente a 80.000 hombres, el 60% del total masculino.
Las diferencias más grandes se encuentran en las ocupaciones de menor cualificación, donde la brecha salarial alcanzó un 47,67%, con 11.000 euros menos para las mujeres. Este dato solo es superado por Asturias (51,97%) y está siete puntos por encima de la media nacional (35,57%), además de duplicar la desigualdad en los empleos de alta cualificación (17,3%) y en los intermedios (19,68%).
Conclusión: avances, pero la desigualdad persiste
El informe de UGT evidencia que la brecha salarial de género en Cantabria ha descendido, pero aún queda un largo camino por recorrer. La mejora de los salarios femeninos, impulsada en parte por la subida del SMI, ha contribuido a reducir la desigualdad, pero persisten importantes diferencias en calidad del empleo, tipos de contrato y sectores económicos.
A pesar del descenso de más de dos puntos en 2022, Cantabria sigue siendo una de las comunidades con mayor desigualdad salarial de España, lo que subraya la necesidad de seguir trabajando por una igualdad efectiva en el ámbito laboral.














