El Parlamento Europeo ha dado curso a la solicitud presentada por Cantabria para instituir el 10 de marzo como Día Europeo del Trabajador Autónomo, un paso que abre la vía a su posible aprobación formal. Esta petición, impulsada por el Gobierno regional a través de la Mesa del Empleo Autónomo, busca otorgar visibilidad institucional y compromiso político a un sector que representa el pilar fundamental de la economía en ciudades y municipios europeos. El consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, compareció este miércoles en la Comisión de Peticiones de la Eurocámara en representación de dicho órgano consultivo, integrado por las principales asociaciones del colectivo autónomo cántabro.
Intervención de Arasti y argumentos esgrimidos
Durante su exposición ante los eurodiputados, Arasti presentó la propuesta como una medida simbólica pero de profundo calado, orientada a promover políticas específicas de apoyo y a intercambiar experiencias entre Estados miembros. El responsable autonómico subrayó que esta declaración permitiría avanzar hacia una Europa más competitiva que no abandone a quienes asumen diariamente riesgos para crear empleo y tejido social, destacando su rol en comercios tradicionales, servicios rurales y pequeñas explotaciones. En este sentido, precisó que los autónomos constituyen cerca del 14 por ciento del empleo total en la Unión Europea, con más de 27 millones de profesionales, cifra que en España alcanza el 16 por ciento de la población ocupada y supera el 20 por ciento en otros países miembros.
Arasti incidió en las dificultades específicas que enfrenta este colectivo, como la ausencia de sustituciones automáticas en caso de enfermedad, los retos en la conciliación familiar, el acceso limitado a la financiación o la adaptación forzada a procesos de digitalización y transición energética. Argumentó que estos trabajadores, que frecuentemente combinan roles de empresario y empleado en microempresas de uno o dos asalariados, merecen un reconocimiento institucional acorde a su contribución esencial al sistema económico europeo. La comparecencia del consejero se enmarcó en una defensa colectiva de la Mesa del Empleo Autónomo de Cantabria, que aglutina a las organizaciones representativas del sector para elevar esta demanda al máximo nivel comunitario.
Significado de la fecha propuesta y contexto histórico
La elección del 10 de marzo no responde a casualidad, sino que conmemora la fecha de 2020 en que la Comisión Europea presentó su Estrategia para las Pequeñas y Medianas Empresas, un documento pionero que reconoció explícitamente el papel central de los autónomos en la competitividad, resiliencia y futuro industrial del continente. Esta efeméride simboliza el punto de inflexión en la consideración estratégica de las microempresas y el autoempleo dentro de las prioridades de la Unión. La admisión a trámite por el Parlamento Europeo valida la iniciativa cántabra, impulsada inicialmente en noviembre de 2025 por la presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, quien abogó por su extensión a otras comunidades autónomas.
Este avance se produce en un momento de creciente atención a las políticas de emprendimiento individual, con programas como el ‘Enlace Rural’ lanzado por el Gobierno de Cantabria para fomentar la actividad autónoma en zonas despobladas. La petición alineada con objetivos europeos de sostenibilidad, digitalización y competitividad, propone que el Día Europeo sirva para reforzar el reconocimiento social del colectivo, impulsar normativas protectoras y estimular la colaboración transfronteriza en materia de microempresas.
Expectativas y repercusiones para el colectivo autónomo
La tramitación abierta en la Comisión de Peticiones podría culminar en una declaración oficial que impulse medidas concretas de apoyo, desde mejoras fiscales hasta programas de formación adaptados a las necesidades de los autónomos. Arasti confió en que esta iniciativa contribuya a visibilizar problemas estructurales del sector, fomentando una Europa más cercana a sus bases productivas y cohesionada socialmente. Fuentes del Ejecutivo regional destacaron el carácter transversal de la propuesta, que trasciende fronteras autonómicas para posicionar a Cantabria como referente en la defensa de los derechos de los trabajadores por cuenta propia.
La admisión de la petición representa un hito diplomático para la Comunidad Autónoma, consolidando su influencia en el debate europeo sobre empleo y economía social. Este respaldo parlamentario allana el camino para negociaciones posteriores que podrían materializarse en compromisos vinculantes, beneficiando directamente a los más de 27 millones de autónomos europeos y reforzando su integración en las estrategias de desarrollo sostenible del bloque comunitario.














