La Dirección General de Medio Ambiente y Cambio Climático del Gobierno de Cantabria ha emitido Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable con condiciones para los parques eólicos Henestrosas y Ornedo, ambos proyectados en el municipio de Valdeolea. La resolución, publicada este martes en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), concluye que estos proyectos no generarán efectos adversos significativos sobre el medio ambiente, siempre que se implementen las medidas preventivas, correctoras y de vigilancia propuestas por el promotor y los organismos consultados.
El parque eólico Henestrosas contempla una potencia instalada de 17,325 megavatios (MW) mediante la instalación de cinco aerogeneradores, mientras que Ornedo alcanzará 6,93 MW con dos molinos. Ambos se consideran ambientalmente viables, sin pérdidas significativas de valores naturales, paisajísticos o arqueológicos, bajo el cumplimiento estricto de los condicionantes establecidos en la DIA, incluyendo el Plan de Vigilancia Ambiental integral.
La evaluación ambiental ha incorporado alegaciones de información pública y opiniones sectoriales, confirmando que las actuaciones no supondrán impactos irreversibles si se mitigan adecuadamente. Se exige la aplicación de medidas para minimizar afecciones durante fases de construcción, explotación y desmantelamiento —previsto a los 25-30 años—, con restauración del suelo y vegetación a estado original.
Entre los requisitos clave figuran protocolos para fauna y quirópteros, evitando zonas sensibles de la Red Natura 2000, y compensaciones por pérdida de hábitat forestal. También se prioriza la integración paisajística, con aerogeneradores de altura limitada y colores adaptados al entorno, y el uso de pistas existentes para reducir alteraciones del suelo.
Esta DIA contrasta con evaluaciones desfavorables previas en la zona, como el parque Olea (27,7 MW) en marzo de 2026 por acumulación de efectos sinérgicos y afección paisajística irreversible, o Quintanillas. Henestrosas y Ornedo se benefician de rediseños que evitan impactos críticos señalados en informes iniciales del Servicio de Conservación de la Naturaleza.
El procedimiento, iniciado en 2020 para similares proyectos en Valdeolea, responde al marco de la Ley 21/2013 de Evaluación Ambiental y el Plan de Ordenación del Recurso Eólico de Cantabria (PORCEL II), que equilibra desarrollo renovable con protección territorial. Los promotores deberán obtener autorizaciones administrativas previas, incorporando condiciones de confederaciones hidrográficas para minimizar afecciones a cauces.
Valdeolea, con relieve montañoso idóneo para eólica, acumula tensiones por saturación de parques —Cotío, Bustatur o Escudo—, donde plataformas vecinales como Defensa del Sur de Cantabria alegan contra fragmentación de corredores ecológicos. La DIA exige vigilancia continua para mortalidades de aves y planes correctores si se detectan umbrales críticos.














