Rosa Mantecón, secretaria general de Comisiones Obreras de Cantabria (CCOO), y Javier Pacheco, secretario de Acción Sindical de CCOO, han reivindicado hoy la necesidad de fortalecer la negociación colectiva en la región, en declaraciones previas a la asamblea de delegados celebrada en Santander para examinar la situación actual y definir prioridades sindicales. Han calificado el momento como “crucial para la clase trabajadora”, dado el desequilibrio entre el positivo desempeño económico —con crecimiento, beneficios empresariales récord y reducción del paro— y la evolución salarial, que no se traduce en mejoras para los bolsillos de los empleados.
Mantecón ha destacado que, pese a la evolución favorable de la economía nacional y regional, con cifras de empleo en máximos y menor temporalidad, las personas trabajadoras no perciben ese avance en sus ingresos. Ha insistido en que la negociación colectiva y el sindicalismo representan “piedras angulares” para corregir esta situación, priorizando la renovación de convenios caducados que afectan a 34.000 personas en Cantabria —el 28% del total—, incluyendo ocho sectoriales y 48 de empresa, como los de Hostelería y SEG Automotive. De las 235.000 personas empleadas en la comunidad, aproximadamente la mitad están amparadas por convenios regionales, mientras que más de 6.200 carecen de cualquier cobertura convencional.
La dirigente ha enfatizado que atajar estos retrasos resulta esencial para contrarrestar la inflación y la precariedad laboral, en un contexto donde los salarios medios en Cantabria se sitúan unos 1.500 euros por debajo de la media estatal —alrededor de 26.500 euros anuales frente a los 28.000 euros nacionales—. Por ello, ha defendido incrementos salariales significativos, la reducción de la jornada a 37,5 horas —beneficiando a más de 100.000 trabajadores— y reformas en contratos a tiempo parcial y despido, medidas vitales dada la mayor precariedad regional respecto a la media española.
Por su parte, Javier Pacheco ha denunciado que la salud macroeconómica no llega a la mayoría de la clase trabajadora, con un estancamiento salarial que afecta a 11 millones de personas desde 2018. Ha abogado por una “corrección” vía convenios colectivos, que corrigen desigualdades en la distribución de beneficios empresariales. En línea con la propuesta conjunta CCOO-UGT, ha detallado subidas salariales del 4% inicial, ampliables hasta el 7% según tramos retributivos, para superar las posturas “rácanas” de la patronal cántabra.
Pacheco ha alertado sobre la menor cobertura convencional en Cantabria —89% frente al 92% estatal— y subidas salariales cuatro décimas inferiores a la media nacional, lo que agrava la precariedad. Ha identificado factores como la inflación por la crisis en Oriente Medio, el encarecimiento de la vivienda —inaccesible para la mayoría— y el alza de costes en educación y sanidad como lastres al poder adquisitivo. Ante ello, propone una agenda sindical integral que actúe sobre ingresos y gastos, incluyendo políticas de vivienda y refuerzo de servicios públicos.
El responsable sindical ha apostado por una negociación “más reivindicativa” que impulse salarios, reducciones de jornada y modernización laboral, con énfasis en el rol de delegados y, si preciso, movilizaciones. Ha rechazado opciones “reaccionarias” que promueven la resignación, insistiendo en que el crecimiento económico debe mejorar las condiciones de vida de la mayoría social. Esta asamblea, con unos 80 delegados, marca la hoja de ruta de CCOO para 2026, en un año clave para la negociación colectiva regional.













