El Ayuntamiento de Santander ha suspendido temporalmente la concesión de explotación del aparcamiento subterráneo de Pombo, cerrado desde el pasado mes de mayo por grietas y daños estructurales y a la espera de que se acometa su rehabilitación. La decisión, confirmada este martes por la alcaldesa, Gema Igual (PP), busca evitar que siga corriendo el periodo de concesión que tenía la empresa Empark para gestionar el parking mientras éste permanece clausurado y no puede ser explotado.
La regidora ha explicado que paralizar la concesión temporalmente es «lo normal» en estos casos, ya que «no podemos estar restándole meses que le hemos autorizado a gestionarlo si no lo puede gestionar porque está cerrado». «Es como se hace siempre», ha apostillado Igual, quien ha subrayado que la medida es una cuestión de «justicia» para la empresa concesionaria, que no puede desarrollar su actividad mientras el aparcamiento permanece cerrado por razones de seguridad.
El parking de Pombo, ubicado en el corazón de la ciudad, fue cerrado en mayo tras detectarse grietas y daños estructurales que obligaron a clausurar tanto el aparcamiento como la plaza que lo cubre. Desde entonces, el Consistorio ha trabajado en la elaboración de un proyecto de rehabilitación que determine el alcance exacto de las actuaciones necesarias y los plazos para que el equipamiento pueda reabrirse al público.
Cuestionada sobre el tiempo que estará suspendida la concesión, la alcaldesa ha afirmado que es algo que se abordará cuando se tenga el proyecto de obra, que será el que determine el alcance de la actuación y los plazos. Las primeras estimaciones dadas a conocer en julio apuntan a que, al menos en el «escenario más favorable», las obras podrían prolongarse hasta la primavera, aunque podrían extenderse durante aproximadamente un año y medio. «El siguiente paso es conocer qué es lo que tiene el parking y cómo se debe de abordar ese arreglo», ha indicado la alcaldesa, que ha explicado que «en la primera semana de septiembre» se citará, de nuevo, a los residentes para darles cuenta de la información disponible.
Además, Igual ha explicado que el Ayuntamiento tratará de que, para que las obras puedan acometerse «cuanto antes» y de la forma «lo más ágil posible», sea el propio concesionario el que las ejecute y, de esta forma, el Ayuntamiento no tenga que ser el que elabore el proyecto e inicie el proceso de licitación. Esta fórmula, según ha destacado la regidora, permitirá agilizar los trámites y reducir los plazos de ejecución, algo fundamental para que el parking pueda reabrirse lo antes posible.
Por ahora, la alcaldesa ha señalado que la «certeza» que hay es que habrá que levantar la Plaza de Pombo —también cerrada desde mayo como el parking— para ejecutar los trabajos. La plaza, que se ha convertido en un punto de encuentro para los vecinos y visitantes de la zona, permanecerá clausurada hasta que finalicen las obras de rehabilitación del aparcamiento subterráneo.
En este sentido, y también a preguntas de los periodistas, ha descartado compensar a los negocios que se sitúan en los aledaños de la Plaza de Pombo porque «no se les ha afectado» y tienen el mismo espacio «que tenían antes». «No tienen la visibilidad a una plaza, pero es que esa plaza no la tenían como explotación de su negocio», ha aseverado Igual, que no quiere «generar expectativas que no van a ser correspondidas». La regidora ha subrayado que los comercios de la zona no han sufrido un perjuicio directo por el cierre de la plaza, ya que su actividad no dependía de la existencia de un espacio público en ese punto.
Por otra parte, y cuestionada también por los medios de comunicación, la alcaldesa ha reconocido que habrá que «repensar» el proyecto para crear un aparcamiento subterráneo en la calle Joaquín Costa, en El Sardinero, después de que, por dos veces, ninguna empresa se haya presentado al proceso abierto para la elaboración del estudio de alternativas y viabilidad de esta dotación. «Quedó por dos veces desierto, con lo cual la solución técnica es complicada y lo que tendremos que ver es si hay alguna otra alternativa o si hay que desistir del lugar por las complicaciones que pueda tener. Pero ya lo licitamos y la iniciativa privada no tuvo interés en dos ocasiones», ha señalado.
Igual considera que, a la vista de ello, «lo hay que hacer es repensar» la actuación o ver si se puede «introducir alguna modificación». «No voy a ir tres veces a lo mismo», ha zanjado. La regidora ha realizado estas declaraciones tras asistir junto al consejero de Fomento, Roberto Media, al inicio de las obras de renovación de la zona oeste del Sardinero, una actuación que busca mejorar la accesibilidad y la calidad de vida de los residentes en uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad.
El cierre del parking de Pombo ha generado malestar entre los vecinos y comerciantes de la zona, que han visto cómo la falta de aparcamiento en el centro de la ciudad ha afectado a su actividad diaria. La rehabilitación del aparcamiento, que se espera que comience en los próximos meses, permitirá recuperar un equipamiento fundamental para la movilidad en el centro de Santander y mejorar la accesibilidad de una zona que, en los últimos años, ha experimentado un crecimiento significativo del tráfico y la demanda de plazas de aparcamiento.














