El Ayuntamiento de Santander ha dado el pistoletazo de salida a las obras de reordenación y pavimentación de la zona oeste del Sardinero, una intervención de gran calado que contará con una inversión superior a los 2,6 millones de euros y un plazo de ejecución de 12 meses. El proyecto, cofinanciado por el Consistorio y el Gobierno de Cantabria —que aporta un millón de euros—, busca regenerar la trama urbana de uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad y mejorar la accesibilidad de sus residentes y visitantes.
La alcaldesa de Santander, Gema Igual, y el consejero de Fomento, Política Ganadera y Desarrollo Rural del Ejecutivo regional, Roberto Media, han asistido al inicio de los trabajos, que se desarrollarán en las calles Luis Martínez y Ramón y Cajal, en sus tramos oeste, así como en Teniente Fuentes Pila, Rocío y Calatayud. La reordenación del Sardinero oeste actuará sobre una superficie superior a los 18.000 metros cuadrados entre aceras y calzadas, y contempla la renovación integral de los servicios existentes de abastecimiento, saneamiento, alumbrado, telecomunicaciones, red eléctrica y gas.
Los trabajos se llevarán a cabo de forma progresiva y escalonada para minimizar las molestias durante la época estival. La primera intervención se ha iniciado en el arranque de la calle Calatayud, una vía sin salida y con poco tránsito, con el objetivo de reducir el impacto en la circulación y en la vida cotidiana de los vecinos. A partir de mediados de septiembre, las obras se irán extendiendo al resto del ámbito de actuación, aunque no se ejecutarán simultáneamente en todas las calles. Las distintas fases se programarán en función de las necesidades y de la evolución de la actuación, de manera que se pueda garantizar el acceso a viviendas y establecimientos en todo momento.
La regidora ha subrayado que esta obra busca regenerar la trama urbana y mejorar la accesibilidad mediante la renovación de pavimentos, bordillos, mobiliario urbano y diferentes infraestructuras y canalizaciones. «Hoy damos un nuevo paso en la mejora del Sardinero y cumplimos el compromiso de continuar la renovación de esta zona de la ciudad, después de la actuación realizada en su parte este», ha señalado Igual, quien ha recordado que este proyecto da continuidad a las obras desarrolladas en el Sardinero este, donde se optimizaron las calles Duque de Santo Mauro, María Luisa Pelayo, Luis Martínez, Ramón y Cajal, así como González de Riancho.
La alcaldesa ha destacado que se trata de un proyecto «trabajado con los vecinos», a quienes se ha ido informando de la actuación en diferentes encuentros mantenidos con la Asociación de Vecinos de El Sardinero. «Esta colaboración es fundamental, tanto para conocer sus demandas y prioridades como para gestionar de la mejor manera posible una obra de esta envergadura», ha añadido. Igual ha reconocido que esta actuación provocará afecciones durante su desarrollo, por lo que ha pedido «comprensión y paciencia» a residentes, comerciantes y usuarios de la zona. «Vamos a trabajar para reducir las afecciones al máximo, mantener los accesos a viviendas y establecimientos y coordinar cada fase», ha apostillado.
Por su parte, el consejero Roberto Media ha destacado que estas calles son «bastante antiguas», por lo que, a su juicio, «hacía falta acondicionarlas para dar un buen servicio a los ciudadanos y que se llevará a cabo gracias a la colaboración entre administraciones». «Estamos hablando de una obra muy importante, que va a mejorar este entorno y que redundará en un mejor servicio a los ciudadanos», ha subrayado el consejero, quien ha añadido que su departamento seguirá colaborando con el Ayuntamiento de Santander «en muchos más proyectos» que ambas administraciones tienen «en mente».
La intervención en el Sardinero oeste supone un paso más en la renovación integral de uno de los barrios más turísticos y residenciales de Santander. Las obras, que se extenderán hasta el verano de 2027, permitirán modernizar una zona que, aunque mantiene su encanto, necesitaba una puesta a punto de sus infraestructuras y servicios para adaptarse a las demandas actuales de movilidad, accesibilidad y sostenibilidad.














