Un incendio registrado en la tarde del sábado en una vivienda de Torrelavega obligó a los servicios de emergencia a desalojar dos edificios completos y provocó la muerte de uno de los dos perros que se encontraban en el interior del piso afectado. El siniestro se declaró sobre las 16.00 horas en una habitación del tercer piso del número 7 de la calle José Gutiérrez Alonso, en el centro de la ciudad.
Según han informado fuentes de la emergencia, las llamas se originaron en una de las estancias del inmueble, donde había varios aparatos eléctricos conectados. El humo se extendió rápidamente por la escalera, lo que dificultó las tareas de evacuación y obligó a los efectivos a tomar medidas de precaución adicionales.
En un primer momento, se temió que una mujer pudiera encontrarse todavía dentro del piso, ya que la puerta estaba cerrada. Un joven residente en el edificio logró derribar la puerta a patadas antes de la llegada de la Policía Local. Los agentes entraron en la vivienda para buscar a la posible ocupante, pero tuvieron que retirarse debido a la densidad del humo y a la intensidad de las llamas, que les impedían avanzar hasta la habitación afectada. Poco después se confirmó que la mujer no estaba en casa en el momento del incidente.
Los bomberos tomaron entonces el relevo en la intervención. Accedieron al inmueble y consiguieron extinguir el fuego. En el interior de la habitación donde se originó el incendio encontraron a dos perros. Uno de ellos pudo ser rescatado con vida, pero el segundo no sobrevivió y falleció en el interior de la vivienda.
El humo había llenado buena parte de la escalera, lo que impidió evacuar a los residentes de la cuarta planta: un matrimonio, sus cuatro hijos menores y el perro de la familia. Todos permanecieron dentro de su piso hasta que los equipos de emergencia pudieron atenderlos sin exponerse a salir por las zonas comunes afectadas por el humo.
Como medida de precaución, también se desalojó el portal contiguo, el número 9, hasta que se comprobó que no existía riesgo para sus ocupantes. La calle José Gutiérrez Alonso quedó cortada al tráfico durante varias horas para permitir el trabajo de los servicios de emergencia. Los vecinos fueron regresando a sus casas una vez que se verificó que podían hacerlo con seguridad.
El incendio dejó el piso muy dañado, hasta el punto de que sus inquilinos no pudieron volver a dormir allí esa noche. Una vez terminada la intervención, se les buscó una solución provisional de alojamiento para pasar la noche.
En una primera inspección, los bomberos observaron deficiencias en la instalación eléctrica del piso. En la estancia donde aparecieron las llamas había, además, numerosos aparatos conectados. Aunque esos indicios apuntan a un origen eléctrico, habrá que esperar a las comprobaciones técnicas para conocer la causa exacta del incendio.













