El Gobierno de Cantabria ha cifrado en 39 el número de aves halladas muertas en la ría de San Martín, en Suances, rebajando así la cifra aportada inicialmente por el Ayuntamiento de Suances, que hablaba de alrededor de un centenar de ejemplares. El Ejecutivo regional, que trabaja en determinar las causas exactas de esta mortandad, ha confirmado que hasta la fecha no hay ningún caso de gripe aviar ni de enfermedad de Newcastle en los ejemplares muertos analizados, según ha informado en un comunicado.
Entre los 39 ejemplares muertos contabilizados desde el pasado 8 de agosto hasta el 18 de agosto, principalmente hay anátidas, entre ellas patos, cisnes y tarros blancos, además de gaviotas. En concreto, por especie, hay 24 azulones, 13 gaviotas reidoras y dos tarros blancos, ha detallado el Gobierno de Cantabria.
El Ejecutivo ha indicado que desde que se tuvo conocimiento de la aparición de estas aves, la Dirección General de Montes y Biodiversidad ha activado los protocolos de seguimiento y retirada de ejemplares para minimizar riesgos sobre la fauna silvestre y preservar el equilibrio ecológico del entorno. Las muestras recogidas, tal y como marca el protocolo sistemático, analizan cinco enfermedades: gripe aviar, enfermedad de Newcastle, fiebre del Nilo, botulismo, pasterela y salmonella.
Descartadas las dos primeras enfermedades en los ejemplares analizados hasta el día de hoy, continúan siendo objeto de análisis para determinar el origen exacto de la causa de la muerte y, por lo tanto, serán los resultados de los estudios del laboratorio los que permitan establecer con certeza la causa de estos fallecimientos.
La mortandad de aves en la ría de San Martín ha generado una gran preocupación entre los vecinos y ecologistas de la zona. La Asociación Proyecto Ría San Martín ha descrito la situación como «bastante preocupante» y ha cifrado en más de un centenar los ejemplares recogidos hasta la fecha, aunque el Gobierno regional ha rebajado esta cifra a 39.
El paisaje habitual de la Ría San Martín, ese estuario donde el agua dulce se funde con el Cantábrico en el entorno de Suances e Hinojedo, se ha transformado en la última semana en un escenario de desolación. Lo que comenzó como un hallazgo aislado de ánades (tipo de pato) muertos el pasado 8 de agosto se ha convertido en una «catástrofe medioambiental» en cadena que amenaza con diezmar una de las zonas de mayor biodiversidad del norte de España, según Abel Ojugas, presidente de la Asociación Proyecto Ría San Martín.
El ecologista ha descrito la situación de «bastante preocupante» dado que, según los censos y observaciones a pie de campo realizados por su organización, la mortalidad ya ha golpeado al 80% de la colonia de azulones (ánade azulón) que habita la zona, y el goteo de cadáveres no cesa. «Empezamos a ver alguno enfermo y luego ha sido en cadena, en cadena, en cadena», relata Ojugas.
A falta de los resultados definitivos de las necropsias y análisis de agua, muchas hipótesis apuntan al botulismo aviar. Esta enfermedad, provocada por una toxina bacteriana que prolifera en condiciones de calor, falta de oxígeno y aguas estancadas, encajaría con los síntomas observados. Sin embargo, hasta que los análisis de laboratorio no confirmen la causa exacta, no se podrá descartar ninguna hipótesis.
Mientras se determina el origen de las muertes de estas aves, «y con el objetivo de prevenir posibles riesgos y evitar que otros animales puedan acceder a la zona afectada y que, en consecuencia, la cadena trófica pueda ser dañada», el Ayuntamiento y la Asociación Proyecto Ría San Martín han colocado un vallado de protección, delimitando el área en la que se han localizado las aves muertas.
El Consistorio ha explicado que esta actuación tiene un carácter preventivo y busca evitar que animales puedan acudir a la zona y entrar en contacto con los ejemplares afectados, reduciendo así el riesgo de propagación o de generación de un posible foco de contaminación mientras se determina el origen de las muertes.














