La revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Torrelavega ha entrado en una fase decisiva tras la reunión celebrada este miércoles por la Comisión de Seguimiento, en la que se ha analizado el estado de la tramitación y las modificaciones que deberán incorporarse al documento antes de su elevación al Pleno municipal y posterior remisión a la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (CROTU) para su aprobación definitiva.
El alcalde de Torrelavega, Javier López Estrada, ha destacado en un comunicado que el nuevo Plan General constituye «una herramienta imprescindible para el futuro de Torrelavega» y ha subrayado que el objetivo del equipo de Gobierno es «culminar cuanto antes un documento técnicamente sólido, jurídicamente seguro y capaz de dar respuesta a las necesidades de vivienda, actividad económica, regeneración urbana, sostenibilidad y desarrollo de equipamientos que demanda la ciudad».
La reunión de la Comisión de Seguimiento ha contado con la participación de representantes del equipo de Gobierno PRC-PSOE, del resto de los grupos políticos con representación en la Corporación municipal, de los técnicos municipales y del equipo redactor del Plan General. Este formato de trabajo responde al compromiso del Ayuntamiento de mantener un seguimiento permanente de uno de los proyectos estratégicos más importantes para el desarrollo futuro del municipio.
El primer edil ha agradecido el trabajo que vienen desarrollando los técnicos municipales, el equipo redactor y todos los grupos políticos representados en la Comisión de Seguimiento, destacando el clima de colaboración que está permitiendo avanzar en un documento que, según ha subrayado, es «clave para el desarrollo del municipio».
Según han explicado López Estrada y la concejal de Urbanismo, Jezabel Tazón, uno de los aspectos centrales de la sesión ha sido el análisis del informe elaborado por el equipo redactor del Plan General, que da respuesta de forma pormenorizada a las observaciones formuladas por la Dirección General de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Gobierno de Cantabria. El documento recoge las modificaciones que se incorporarán al PGOU, las cuestiones que requieren una mayor justificación técnica o jurídica y aquellos criterios urbanísticos que el Ayuntamiento considera oportuno mantener, debidamente motivados.
Durante la reunión también se han revisado las principales modificaciones que deberán incorporarse al documento para reforzar su fundamentación técnica y jurídica, completar la documentación justificativa y mejorar distintos aspectos relacionados con la regeneración urbana, la clasificación de ámbitos, las infraestructuras y otros extremos puestos de manifiesto durante la fase de supervisión administrativa, manteniendo en todo momento el modelo territorial definido para Torrelavega.
El actual PGOU de Torrelavega data del año 1985, lo que convierte a su revisión en una de las prioridades del equipo de Gobierno PRC-PSOE desde el inicio de la legislatura. La necesidad de actualizar el planeamiento urbanístico municipal se ha hecho patente en los últimos años, ante la obsolescencia de un documento que no respondía a las necesidades actuales de la ciudad en materias como vivienda, actividad económica o sostenibilidad.
En estos momentos, el Ayuntamiento y el equipo redactor continúan trabajando de forma coordinada para incorporar todas las modificaciones acordadas en la Comisión de Seguimiento. La previsión es que el documento definitivo quede concluido a finales del mes de agosto, para que pueda ser aprobado por el Pleno de la Corporación a mediados de septiembre, según ha avanzado el Consistorio.
Una vez superado este trámite municipal, el expediente será remitido a la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (CROTU), órgano competente para su aprobación definitiva. Este organismo, dependiente del Gobierno de Cantabria, es el encargado de dictaminar sobre los planes urbanísticos de los municipios de la región y de garantizar que se ajustan a la normativa autonómica en materia de ordenación del territorio.
La reunión de este miércoles ha servido, además, para constatar el amplio consenso existente entre todos los grupos políticos con representación en la Corporación en torno a la necesidad de culminar cuanto antes la revisión del Plan General. Esta coincidencia ha facilitado el avance del expediente y ha permitido mantener un ritmo de trabajo constante, pese a la complejidad técnica del documento.
La tramitación del nuevo PGOU ha seguido un largo recorrido administrativo que ha incluido varias fases de exposición pública, alegaciones, informes sectoriales y modificaciones técnicas. El equipo redactor ha tenido que dar respuesta a las observaciones formuladas tanto por la Dirección General de Urbanismo como por los distintos agentes que han participado en el proceso, lo que ha obligado a realizar ajustes en el documento para garantizar su solidez jurídica y técnica.
Entre las principales novedades que incorpora el nuevo Plan General se encuentran las determinaciones relacionadas con la variante de la Autovía A-67 entre Rinconeda y Los Ochos, el soterramiento de las vías de FEVE a su paso por la ciudad, la previsión de una futura estación intermodal en el centro, y otras cuestiones como referencias al Plan Estratégico Municipal o al Plan Regional de Ordenación Territorial.
El alcalde ha insistido en que el nuevo PGOU debe dar respuesta a las necesidades de vivienda, actividad económica, regeneración urbana, sostenibilidad y desarrollo de equipamientos que demanda la ciudad. Estos ejes constituyen las prioridades del equipo de Gobierno para el desarrollo urbanístico de Torrelavega en los próximos años, y se reflejan en las determinaciones del nuevo planeamiento.
La concejala de Urbanismo, Jezabel Tazón, ha destacado que el trabajo realizado por los técnicos municipales y el equipo redactor ha permitido abordar de forma coordinada las distintas cuestiones técnicas y jurídicas planteadas durante la tramitación. Este esfuerzo conjunto ha sido clave para mantener el calendario previsto y para garantizar que el documento final cumpla con todos los requisitos legales.
La reunión de la Comisión de Seguimiento ha permitido también revisar el estado de las alegaciones presentadas durante las fases de información pública del documento. El equipo redactor ha elaborado un informe detallado que recoge la resolución de cada una de las alegaciones, con las estimaciones y desestimaciones correspondientes, debidamente motivadas.
El nuevo PGOU de Torrelavega sustituirá al vigente desde 1985, un documento que ha quedado obsoleto ante los cambios urbanísticos, demográficos y económicos que ha experimentado la ciudad en las últimas décadas. La actualización del planeamiento es una demanda histórica de diversos sectores sociales y económicos del municipio, que han reclamado en múltiples ocasiones un instrumento urbanístico adaptado a la realidad actual.
La previsión del Ayuntamiento es que, una vez remitido el expediente a la CROTU, este organismo pueda aprobar definitivamente el nuevo Plan General en un plazo razonable. La Comisión Regional deberá solicitar todos los informes sectoriales preceptivos que deban emitirse antes de la aprobación definitiva, un trámite que corresponde a las distintas consejerías del Gobierno de Cantabria con competencias en materias relacionadas con el urbanismo y la ordenación del territorio.
El proceso de tramitación del PGOU ha contado con el respaldo de todos los grupos políticos con representación en la Corporación, lo que ha facilitado el avance del expediente y ha permitido mantener un clima de colaboración institucional. Este consenso ha sido destacado por el alcalde como uno de los factores clave que ha permitido llegar a esta fase decisiva del procedimiento.
La revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Torrelavega se inició en el año 2003, y desde 2014, con la licitación de un nuevo equipo redactor, se le ha dado un nuevo impulso que ahora parece estar cerca de materializarse con la aprobación definitiva del documento. El largo recorrido del expediente refleja la complejidad técnica y jurídica de un plan urbanístico que debe responder a las necesidades de una ciudad en constante evolución.














