Los Jardines de Piquío, uno de los espacios más emblemáticos de la capital cántabra, reabrirán mañana sus puertas al público tras permanecer clausurados durante dos años por una intervención de renovación que ha terminado por duplicar su presupuesto inicial y acumular hasta cinco retrasos en su ejecución, según ha confirmado el Ayuntamiento de Santander.
La reapertura se produce en la recta final del verano, justo antes del arranque de la Semana Grande, una de las citas más importantes del calendario festivo santanderino, y pone fin a una espera que se ha prolongado mucho más de lo previsto inicialmente. El concejal de Fomento, Agustín Navarro, ha avanzado que las obras están ya en su fase final, con los últimos trabajos de asfaltado, recuperación de barandillas según el proyecto original del arquitecto municipal Ramiro Saiz Martínez, y remates en jardinería, iluminación y sistemas de riego.
La Junta de Gobierno Local aprobó la semana pasada la adjudicación del proyecto modificado a la empresa Senor, con un presupuesto total que alcanza los 2.612.300 euros, lo que supone un incremento del 92 por ciento respecto al importe inicial de 1,36 millones de euros. Esta ampliación económica ha permitido consolidar los cambios sobrevenidos durante la intervención, necesarias para adaptar el diseño original a las condiciones reales encontradas durante la ejecución.
El proceso de reforma ha estado marcado por sucesivos retrasos que han ido desplazando la fecha de entrega. El primero de ellos se anunció hace más de un año, cuando la alcaldesa Gema Igual informó de que el estado de las raíces de los árboles obligaba a prolongar los trabajos hasta finales de julio o agosto de 2025. En aquel momento, la propia edil descartó una apertura parcial o una ejecución por fases, argumentando que esa fórmula «retrasaría todavía más» los trabajos.
Desde entonces, la intervención ha acumulado hasta cinco ampliaciones de plazo. El portavoz socialista en el Ayuntamiento, Diego Fernández, ha criticado públicamente esta situación, recordando que primero se anunció la reapertura para mayo o junio de 2025, luego para septiembre, después para antes de Semana Santa, posteriormente para el 9 de mayo de 2026 y, más tarde, para el 9 de junio. «Hoy estamos a finales de junio y la obra sigue sin estar terminada y, lo que es peor, sin una fecha prevista para su inauguración», denunció el edil socialista a finales del mes pasado.
La última ampliación del plazo, aprobada el 8 de junio por la Junta de Gobierno sin anuncio público, fijó la finalización de los trabajos para el 21 de julio de 2026, aunque el Ejecutivo municipal precisó que esa fecha no implicaba necesariamente la apertura inmediata al público. La alcaldesa Gema Igual ha mantenido en las últimas semanas que los jardines estarían listos «en cualquier momento y cualquier día», dependiendo únicamente de la llegada de las flores y del «tiempo prudencial necesario» tras su plantación.
La renovación de los Jardines de Piquío fue aprobada en agosto de 2022, con un presupuesto de licitación de 1.742.642 euros y un plazo de ejecución inicial de nueve meses. Las obras, orientadas a la restitución y acondicionamiento del espacio, contemplaban la renovación de los elementos constructivos y la recuperación de las especies vegetales que componían el diseño original, siguiendo criterios paisajísticos y de jardinería estudiados para mantener la esencia histórica del lugar.
El proyecto inicial preveía la apertura para la temporada de Baños de Ola de 2023, pero la complejidad de los trabajos y la necesidad de no interferir con la alta afluencia de visitantes durante los meses de verano obligaron a suspender temporalmente la intervención durante la campaña de 2025. Esta decisión, según explicó entonces el Consistorio, buscaba minimizar las molestias en una zona de gran afluencia durante la época estival, aunque también supuso una ampliación de cuatro meses más en el plazo de ejecución.
La reforma ha respetado en todo momento el diseño histórico de los jardines, con especial atención a la recuperación de barandillas conforme al proyecto original del arquitecto municipal Ramiro Saiz Martínez. También se ha renovado el asfalto, que en el caso de los paseos principales mantiene el característico color azul, y se han realizado trabajos de pulido para garantizar la seguridad y accesibilidad del espacio.
En cuanto a la jardinería, se ha procedido a la recuperación de las especies vegetales que formaban parte del diseño original, aunque ha habido elementos que no se han mantenido. Es el caso de uno de los muros del recinto, que finalmente ha sido retirado al no formar parte del «proyecto original», según explicó el Ayuntamiento a finales de julio. Esta decisión generó cierto debate entre los vecinos y colectivos que defendían la conservación de todos los elementos existentes.
La inauguración de mañana coincide con la recta final de la temporada de Baños de Ola, que este año tuvieron que trasladarse a la zona de San Roque ante la previsión de que los jardines no estarían listos para su arranque habitual. El año pasado, los Baños de Ola comenzaron el 5 de julio, y el Ayuntamiento ya había organizado la celebración en San Roque ante la posibilidad de retrasos en la entrega de Piquío.
La reapertura de los Jardines de Piquío es una actuación «muy solicitada y consensuada con los vecinos y el sector turístico de la zona», según ha destacado el Ayuntamiento en múltiples ocasiones. El espacio, que se extiende junto al Sardinero, es uno de los puntos de referencia de la ciudad durante los meses de verano, y su cierre ha sido lamentado por numerosos colectivos y visitantes.
El coste final de la intervención, 2.612.300 euros, refleja no solo las imprevisiones del proyecto inicial, sino también las necesidades sobrevenidas durante la ejecución, que obligaron a consolidar cambios sobre el plan original. La Junta de Gobierno Local aprobó la semana pasada la adjudicación del proyecto modificado, cerrando así un capítulo que ha estado marcado por los retrasos y las críticas de la oposición, pero que concluye con la apertura al público de uno de los espacios más queridos por los santanderinos.
Con la inauguración prevista para mañana, el Ayuntamiento da por cerrada una de las obras más polémicas de los últimos años en la capital cántabra, y pone fin a una espera que ha dejado a los Jardines de Piquío fuera del mapa de la ciudad durante dos temporadas consecutivas.














