El PSOE de Cantabria ha cargado este jueves contra la gestión del Gobierno regional en el proyecto de La Engaña, al que ha definido como un nuevo ejemplo de “mala planificación” y de transformación de una actuación que nació con vocación sostenible y que, según los socialistas, ha terminado convertida en una infraestructura de mayor impacto ambiental y de coste muy superior al inicialmente previsto.
El portavoz parlamentario socialista, Mario Iglesias, ha criticado que la actuación, pensada en origen como una vía verde con un presupuesto aproximado de un millón de euros, haya acabado derivando en una carretera convencional que, a su juicio, rompe el paisaje y se aleja por completo de los objetivos con los que fue presentada. Iglesias ha resumido la evolución del proyecto en una frase que, según ha dicho, refleja con claridad lo ocurrido: “Más asfalto, más gasto y menos verde”.
Los socialistas sostienen que la obra ha sufrido dos modificados en menos de 24 horas, una circunstancia que consideran especialmente grave por la falta de explicaciones y por el giro que, a su juicio, ha dado la iniciativa en muy poco tiempo. En su opinión, lo que iba a ser una de las actuaciones estrella de la legislatura del PP se ha convertido en una “barbaridad” tanto por su tramitación como por su resultado final.
Además del incremento del presupuesto, el PSOE ha advertido del riesgo que puede existir sobre la financiación europea vinculada al proyecto. Según recuerdan, los fondos con los que se pretendía sufragar parte de los trabajos debían estar justificados y ejecutados antes del 30 de junio, por lo que temen que Cantabria pueda verse obligada a devolver esa ayuda si no se han cumplido los plazos exigidos.
Iglesias ha insistido en que el Ejecutivo autonómico conocía desde el inicio esa fecha límite y, aun así, ha optado por cambiar el diseño inicial de la vía verde por una carretera con modificados “a contrarreloj” y con un coste que, según sus cálculos, se acerca ya a los cinco millones de euros. A su juicio, la consecuencia de esa decisión es clara: el gasto final lo acabarán asumiendo los cántabros tras haber puesto en riesgo una parte importante de la financiación procedente de Europa.
El dirigente socialista ha acusado al Gobierno regional de volver a demostrar “una preocupante falta de planificación” y ha cuestionado que un Ejecutivo que presume de eficiencia y agilidad haya sido incapaz de sacar adelante el proyecto en tiempo y forma. También ha defendido que La Engaña no es un espacio cualquiera, sino uno de los enclaves singulares del patrimonio natural de Cantabria, por lo que cualquier intervención debería responder a criterios de conservación, movilidad sostenible y mínimo impacto ambiental.
Frente a ese planteamiento, el PSOE teme que el Ejecutivo haya apostado por un modelo que prioriza criterios turísticos y de obra dura frente a la protección del entorno. Iglesias considera que esa deriva supone una agresión paisajística y un nuevo ejemplo de cómo se sacrifica el medio ambiente en favor de una solución que, en su opinión, nada tiene que ver con la idea inicial del proyecto.
“La Engaña hace honor a su nombre y resume la gestión del Gobierno. Un engaño de casi cinco millones de euros”, ha afirmado el portavoz parlamentario, que ha reclamado aclaraciones sobre los motivos que justifican los cambios introducidos, el impacto ambiental que tendrá la actuación y las razones por las que el Ejecutivo no ha sido capaz de ejecutar las obras dentro del plazo previsto.
Para cerrar su crítica, Iglesias ha sostenido que la ciudadanía merece un Gobierno responsable, comprometido con el medio ambiente y capaz de cumplir con los compromisos adquiridos con Europa. En su opinión, el PP ha fallado en los tres frentes, al haber gestionado el proyecto con improvisación, haber puesto en riesgo una financiación comunitaria y haber alejado la intervención de los objetivos de sostenibilidad con los que fue concebida.














