La ola de calor de estos días ha elevado de forma notable los niveles de ozono troposférico en la cornisa cantábrica y ha dejado varias superaciones del umbral de información a la población en Cantabria, con mediciones especialmente altas en las estaciones de Los Corrales de Buelna y Parque Zapatón, en Torrelavega. Según la denuncia trasladada por Ecologistas en Acción, el Gobierno de Cantabria no habría avisado a la ciudadanía pese a que se registraron episodios que obligaban a hacerlo.
La organización ecologista sitúa el episodio en la tarde del lunes 6 de julio, cuando en distintos puntos de Cantabria, Asturias, Galicia y País Vasco se contabilizaron 16 superaciones del nivel fijado para informar a la población, establecido en 180 microgramos de ozono por metro cúbico de aire medidos en una hora. En el caso cántabro, las estaciones de Los Corrales de Buelna y Parque Zapatón, en Torrelavega, registraron tres superaciones.
El problema no se ha limitado a Cantabria. Ecologistas en Acción apunta que el repunte de ozono afectó de forma general a toda la cornisa cantábrica durante el episodio de altas temperaturas, con superaciones también en estaciones de Asturias, Galicia y Gipuzkoa. La máxima concentración se habría medido en Olloniego, en Asturias, donde se alcanzaron 230 microgramos por metro cúbico entre las 14.00 y las 15.00 horas, muy cerca del umbral de alerta.
En paralelo, la entidad ecologista recuerda que también se superó el valor objetivo para la protección de la salud, situado en 120 microgramos por metro cúbico como promedio de ocho horas consecutivas. Ese parámetro, insiste la organización, se rebasó de forma generalizada en la cornisa cantábrica, lo que refuerza, a su juicio, la necesidad de activar los mecanismos de aviso público y prevención.
La crítica principal de Ecologistas en Acción se dirige al Ejecutivo cántabro, al que reprocha no haber informado a la población en un episodio de contaminación que considera relevante para la salud pública. La organización entiende que la administración autonómica incumplió su obligación de alertar cuando los niveles de ozono superaron los valores de referencia establecidos.
El contexto meteorológico explica buena parte de la situación. Las temperaturas elevadas, unidas a la estabilidad atmosférica y a la ausencia de precipitaciones, favorecen la formación de ozono a nivel del suelo, un contaminante que no se emite directamente, sino que se genera por reacciones fotoquímicas a partir de otros compuestos. En episodios como este, el riesgo aumenta sobre todo en las horas centrales del día y en zonas con tráfico, actividad industrial o mayor exposición solar.
La denuncia llega además en un momento en el que la propia administración cántabra ya ha reconocido en otras ocasiones que la comunidad activa protocolos específicos cuando el ozono supera los umbrales legales. En 2022, por ejemplo, el Gobierno de Cantabria reactivó el protocolo de calidad del aire al superarse el umbral de información a la población en la Zona Interior, y en esa misma comunicación señalaba concentraciones elevadas también en la comarca de Torrelavega.
En esa línea, el episodio vuelve a situar el foco sobre la vigilancia de la calidad del aire en la región y sobre la capacidad de respuesta institucional ante picos de contaminación asociados al calor. Para Ecologistas en Acción, la clave no es solo medir, sino avisar con rapidez cuando los valores se disparan, especialmente en áreas pobladas y con presencia de población vulnerable.














