La obra de conexión entre el desvío de la CA-631, en Vega de Pas, y el túnel de La Engaña ha vuelto a sufrir un importante incremento de coste tras la aprobación, en apenas 24 horas, de dos nuevos modificados por parte del Gobierno de Cantabria. Con estos ajustes, el presupuesto final del proyecto se sitúa ya en 4,8 millones de euros, un 44% más que los 3,3 millones iniciales, según ha informado El Diario Montañés.
El proyecto, que en origen se concibió como una vía verde con un coste inferior al millón de euros, acabó transformándose en una carretera cuyo precio se multiplicó. Ahora, además, el aumento aprobado en los últimos días añade otro salto relevante a una actuación que forma parte de los proyectos turísticos más destacados de la legislatura por su vinculación futura con el teleférico.
Según la documentación citada en la información original a la que ha tenido acceso el DM, el consejero de Fomento, Roberto Media, firmó en marzo un primer modificado que elevaba el coste un 34% respecto al contrato adjudicado a Fernández Rosillo en octubre de 2025. Sin embargo, los servicios jurídicos del Ejecutivo rechazaron ese planteamiento por dos motivos: porque la causa alegada para introducir los cambios era incorrecta y porque el incremento superaba el límite permitido.
A raíz de ese informe, la Consejería de Fomento tramitó una nueva modificación más reducida, con una subida del 19,9%, que pasó de 3,3 a 4 millones de euros y fue adjudicada de nuevo a Fernández Rosillo. Entre las actuaciones que el Gobierno considera no incluidas en el contrato inicial figuran la protección de los taludes, la impermeabilización de los túneles, la reparación de la losa y la balaustrada, el reacondicionamiento de un almacén y la mejora del puente sobre el río Yera.
Ese segundo modificado se aprobó el 24 de junio, pero ya el 25 se validó otro cambio adicional, con un incremento del 23% sobre el presupuesto que llevaba entonces la obra. La suma de ambos ajustes explica que el coste se haya disparado en solo un día hasta los 4,8 millones de euros, con un sobrecoste acumulado de 1,5 millones respecto al presupuesto inicial.
Entre las novedades incorporadas en ese segundo cambio figuran la instalación de cámaras de seguridad para proteger las bicicletas de posibles robos y un sistema de luminotecnia en el túnel de La Engaña. También se mantienen otras intervenciones ya recogidas en el primer modificado, como la actuación sobre taludes, voladizos y túneles.
La urgencia en la tramitación se apoya, además, en los plazos marcados por la financiación europea que respalda parte del proyecto, en torno a un millón de euros. La documentación advierte de que el plazo de ejecución venció el 30 de junio y que no cumplirlo puede obligar a devolver la ayuda a Bruselas.
La situación de La Engaña no es aislada dentro del conjunto de actuaciones vinculadas al entorno. En los mismos documentos se reconoce que siguen pendientes otros trabajos previstos en la estación de Yera y que el albergue proyectado acumula retrasos y necesita una nueva financiación. Todo ello forma parte de un paquete de intervenciones que el Gobierno ha ido contratando entre 2023 y 2025 para transformar la zona.
Entre esas actuaciones figuran la reforma de andenes y almacenes en Yera, la construcción de un aparcamiento, la rehabilitación de la estación y la propia vía verde-carretera. El almacén de mercancías y los edificios anexos contarán con usos vinculados a la recepción de visitantes, la información y el alquiler de bicicletas, mientras que el aparcamiento tendrá capacidad para una treintena de vehículos.
La reforma de la estación de Yera, con un presupuesto de 1,6 millones de euros, estaba llamada a convertirse en un albergue para unas sesenta personas, aunque la evolución final de su coste queda todavía pendiente de los nuevos ajustes. En paralelo, la obra de La Engaña continúa acumulando sobrecostes y cambios sucesivos en un proyecto que, en teoría, debía haber quedado ya concluido.














