El nuevo presidente de la Audiencia Provincial de Cantabria, Jaime-Francisco Anta González, ha advertido este martes de que el órgano judicial que pasa a dirigir soporta desde hace tiempo una carga de trabajo que, a su juicio, “excede lo razonable”, pese a lo cual mantiene unos elevados estándares de calidad jurídica.
Durante su discurso de toma de posesión, Anta ha expresado su confianza en que ese esfuerzo sea reconocido con la creación de nuevas plazas que permitan adecuar la plantilla judicial al volumen real de asuntos que llega a la Audiencia. En su opinión, solo así podrá darse respuesta a los procedimientos en plazos razonables y con las garantías que exige la ciudadanía.
El magistrado ha repasado también las líneas generales de actuación con las que se presentó a la plaza, entre las que ha citado la máxima difusión de los criterios de la Audiencia, la modernización de la organización judicial, el impulso de medidas que contribuyan a rebajar la carga de trabajo, la transparencia, la rendición de cuentas y el rigor en derecho.
Anta ha jurado y tomado posesión de su cargo al mediodía ante la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, en un acto presidido por José Arsuaga Cortázar. La magistrada de la Audiencia Provincial Almudena Congil ha ejercido como madrina en la ceremonia.
En el estrado han estado presentes, además, los vocales del Consejo General del Poder Judicial delegados para Cantabria, Pilar Jiménez Bados y José María Fernández Seijo, así como el fiscal superior, Jesús Arteaga, representantes de colegios profesionales y de los servicios jurídicos del Estado, la Seguridad Social y el Gobierno de Cantabria, junto a numerosos integrantes de la carrera judicial y del Cuerpo de Letrados de la Administración de Justicia.
Entre los asistentes han figurado también la presidenta de Cantabria, María José Sáez de Buruaga; la presidenta del Parlamento, María José González; el delegado del Gobierno, Pedro Casares, y la consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia.
Tras la jura, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha cerrado el acto con un mensaje centrado en la idea de una justicia “humanizada”. Arsuaga ha subrayado el papel de Anta y del vocal Fernández Seijo en la construcción de un sistema judicial más equilibrado para el ciudadano, poniendo como ejemplo la evolución de la protección frente a las ejecuciones hipotecarias y el avance en la defensa del consumidor dentro del derecho de la Unión Europea.
El presidente del Tribunal Superior, que durante once años encabezó la Audiencia Provincial, ha defendido además el valor de la colegialidad dentro de la administración de justicia. A su juicio, integrar un tribunal colegiado supone una fuente de conocimiento y también una “cura de humildad”, porque obliga a contrastar criterios, deliberar y aceptar que la propia posición puede verse matizada por la de los demás.
Jaime-Francisco Anta deja así de ser presidente del Tribunal de Instancia de Santander, la nueva denominación de la antigua figura del juez decano, cargo que había ocupado durante diez años por elección unánime de sus compañeros en la capital. Desde su ingreso en la carrera judicial en 1999 ha desarrollado toda su trayectoria en Cantabria salvo un breve periodo de dos años en Santa Cruz de Tenerife.
Fue juez en Torrelavega hasta 2004 y, desde 2007, ocupó la titularidad del Juzgado de Primera Instancia número 2 de Santander, ahora denominado Plaza número 2 de la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Santander. Desde este martes pasa a ser magistrado de la Audiencia Provincial, órgano que presidirá durante un mandato de cinco años y en el que se integrará en la Sección Cuarta, encargada de los asuntos civiles.














