La federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Comisiones Obreras (CCOO) en Cantabria ha denunciado públicamente el deterioro que está sufriendo el Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama (PDPCM), uno de los programas de prevención sanitaria más consolidados y de mayor tradición en la comunidad autónoma, como consecuencia directa de la gestión que está llevando a cabo el Gobierno de Cantabria.
Leire Aguirre, delegada de CCOO en el programa de prevención del cáncer de mama, ha alertado de que la puesta en funcionamiento de la nueva unidad móvil destinada al cribado en las zonas rurales, que ha comenzado su actividad en Selaya hace unos días, no se suma a la que ya estaba operativa, sino que se trata de una pequeña unidad móvil que ha sido alquilada y que pretende sustituir a la anterior tras averiarse por falta de mantenimiento.
El sindicato ha subrayado que esta situación evidencia una carencia de planificación y de inversión en el mantenimiento de los recursos técnicos del programa, algo que está provocando retrasos en la atención a las usuarias y que, en última instancia, puede comprometer la calidad de las pruebas que se realizan dentro del marco de este programa de cribado poblacional.
Falta de seguridad en la custodia de datos y deficiencias en prevención de riesgos
CCOO ha alertado, además, de las condiciones en las que ha arrancado esta nueva unidad móvil, que sufre falta de seguridad en la custodia y protección de datos de las personas usuarias. Según ha denunciado el sindicato, los datos del mamógrafo están custodiados únicamente por una mampara de cristal, una medida que considera insuficiente para garantizar la confidencialidad de la información médica de las mujeres que se someten a las pruebas.
Además de esta carencia en materia de protección de datos, el sindicato ha señalado que existen importantes deficiencias en materia de prevención de riesgos laborales, así como la falta de servicio de limpieza desde que la unidad ha iniciado su actividad. Estas circunstancias, a juicio de CCOO, evidencian una falta de planificación y de recursos que está afectando tanto a las condiciones de trabajo del personal como a la calidad del servicio que se presta a las usuarias.
Personal sin adaptación previa ni formación adecuada
En este sentido, Aguirre ha apuntado que el personal ha comenzado a trabajar coincidiendo con el inicio de las citaciones de las mujeres de la zona, sin una adaptación previa al puesto, con escasa formación en el nuevo mamógrafo, sin evaluación de riesgos laborales ni plan de prevención, algo que es obligatorio al tratarse de una nueva unidad de trabajo.
La delegada sindical ha destacado que esta situación pone en riesgo tanto la seguridad de las trabajadoras como la calidad de las pruebas que se realizan, ya que el personal no ha recibido la formación necesaria para manejar adecuadamente el nuevo equipamiento y no se ha llevado a cabo una evaluación de riesgos que permita identificar y corregir las posibles deficiencias en materia de seguridad laboral.
Condiciones inadecuadas para profesionales y usuarias
Las condiciones del espacio tampoco garantizan, a juicio del sindicato, unas condiciones adecuadas para profesionales y usuarias. Aguirre ha denunciado que las profesionales no disponen, ni siquiera, de una silla para desarrollar su trabajo, una carencia que considera inaceptable en un programa de estas características y que evidencia la falta de atención a las necesidades básicas del personal que desarrolla su labor en la unidad móvil.
Además, el acceso mediante escaleras y la propia configuración de la unidad generan incomodidad para las mujeres y requieren mantener posturas que complican la técnica de la mamografía y la posibilidad de tener que repetir la prueba por falta de claridad. «Este Gobierno parece pensar que cualquier cosa vale en zonas rurales, esperar al sol o hacer contorsionismo para que la prueba salga lo mejor posible y no sufrir el susto cuando nos llamen para repetirla», ha criticado Aguirre.
Desconocimiento de la presidenta sobre la gestión del programa
Sobre la gestión del programa, el sindicato ha destacado que la presidenta de Cantabria ni siquiera tiene conocimiento de quién la lleva a cabo y se la ha atribuido a la Gerencia de Atención Primaria, a pesar de que el Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama es gestionado por el Servicio Cántabro de Salud, a través de la Gerencia del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.
Esta confusión, a juicio de CCOO, evidencia una falta de conocimiento y de atención por parte del Gobierno regional hacia un programa que, hasta hace unos años, era considerado un referente en la prevención del cáncer de mama en España y que contaba con un equipo humano altamente especializado, una organización que permitía realizar las citaciones sin demoras excesivas y unos recursos técnicos muy avanzados.
Temor a una privatización del programa
Para Aguirre, el «buque insignia» de la prevención del cáncer de mama en Cantabria era un equipo humano altamente especializado, una organización que permitía realizar las citaciones sin demoras excesivas y unos recursos técnicos muy avanzados que han dejado en el olvido. En la actualidad, sin embargo, el sindicato denuncia que falta personal y una organización del programa que respete los derechos de la plantilla en cuestión de horarios y planificación.
Además, CCOO ha alertado de que se pretende ampliar el intervalo de edad del cribado, una medida que el sindicato lleva tiempo reclamando, pero sin incrementar los recursos del programa. Esta circunstancia, unida a la obsolescencia de los propios equipos y la falta de mantenimiento, está provocando retrasos y, sobre todo, excusas que, según teme el sindicato, podrían ser una maniobra para privatizar otra joya más de la salud de las cántabras.
«Desde luego, la obsolescencia de los propios equipos y la falta de mantenimiento están provocando retrasos y sobre todo excusas, ante lo que tememos que se trate de otra maniobra para privatizar otra joya más de la salud de las cántabras», ha concluido el sindicato en su denuncia.













