La Guardia Civil ha procedido a la detención de dos jóvenes, de 21 y 18 años de edad, como presuntos responsables de los grabados que fueron localizados en el mes de junio en la fachada de la Colegiata de Santa Juliana, ubicada en Santillana del Mar. Los arrestados son vecinos de los municipios cántabros de Guriezo y Camargo, según ha informado el instituto armado.
Las marcas realizadas sobre la piedra del edificio religioso fueron efectuadas empleando algún tipo de herramienta punzante, que los agentes apuntan que podría tratarse de un destornillador. La superficie afectada por estos grabados se extendía a lo largo de aproximadamente un metro de ancho de la fachada del templo.
El contenido de lo grabado incluía diferentes palabras, cifras y también símbolos de carácter religioso. No obstante, desde la Guardia Civil han precisado que estos últimos no presentaban connotaciones que pudieran llevar a considerar la existencia de un delito motivado por odio, tal y como recogieron en el comunicado emitido tras la intervención.
La investigación se puso en marcha una vez que los agentes del puesto de Santillana del Mar tuvieron conocimiento de la aparición de estas marcas en uno de los monumentos más emblemáticos de la localidad. Las pesquisas realizadas durante las semanas posteriores permitieron avanzar en la identificación de los posibles autores.
Los primeros indicios apuntaban a que se podía tratar de dos personas de edad juvenil que habrían permanecido varios días en la zona, de las que se lograron recabar descripciones físicas y rasgos característicos que facilitaron el trabajo posterior de los investigadores.
Una de las líneas que se siguieron durante la investigación sugería que uno de los implicados podría tener su residencia en el municipio de Camargo. Esta información permitió obtener datos adicionales sobre este joven que resultaron útiles para el avance del caso.
En fechas recientes, una patrulla de la Guardia Civil localizó en Santillana del Mar a dos personas que encajaban con las características físicas de las que se disponía como sospechosas. Se procedió entonces a su identificación y uno de ellos resultó ser precisamente el joven de Camargo sobre el que ya se habían realizado averiguaciones previas.
Esta localización fue clave, según han indicado fuentes de la investigación, ya que permitió cruzar los datos obtenidos durante las pesquisas con otras pruebas recabadas a lo largo del procedimiento. Todo ello llevó a determinar que las personas identificadas eran las presuntas autoras de los hechos, lo que culminó con su detención.
La operación se ha llevado a cabo en el marco del Plan de Seguridad Jacobea 2026, el dispositivo que la Guardia Civil despliega cada año para garantizar la seguridad en el tramo cántabro del Camino del Norte. Dentro de este plan, entre las misiones que tiene asignadas el instituto armado se encuentra la investigación y persecución de los delitos que puedan cometerse contra el patrimonio histórico y cultural de la región.
La Colegiata de Santa Juliana, de estilos románico y gótico, es un templo que se construyó originalmente en el siglo XII, aunque con el paso del tiempo recibió añadidos arquitectónicos en los siglos XVII y XVIII. Fue declarada Monumento Nacional en el año 1889 y, posteriormente, pasó a formar parte del bien inscrito como Patrimonio Mundial por la UNESCO bajo la denominación Caminos de Santiago de Compostela, concretamente en los tramos correspondientes a los Caminos Francés y del Norte de España, en 1993.













