El Gobierno de Cantabria ha dado los primeros pasos administrativos para desarrollar en Villaverde de Pontones (Ribamontán al Monte) el denominado Olucas Surf Center, una infraestructura centrada en la práctica y tecnificación del surf que se apoyará en una inversión íntegramente privada superior a los 40 millones de euros.
La iniciativa ha sido presentada este lunes en rueda de prensa por los consejeros de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, y de Cultura, Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad, quienes han enmarcado el proyecto como una actuación de carácter estratégico por su impacto económico, deportivo y turístico, así como por su potencial para consolidar a Cantabria como destino de referencia en el ámbito del surf.
Según han detallado, la promotora registró la solicitud del Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR) el pasado jueves, lo que abre ahora un proceso administrativo que se prolongará durante los próximos meses. En una primera fase, la Consejería de Turismo deberá emitir los informes necesarios para justificar el interés regional de la actuación. Posteriormente, será el departamento de Urbanismo el encargado de continuar la tramitación, que incluirá su análisis en el Consejo de Ordenación del Territorio y Urbanismo (COTU) y su paso por la Comisión de Fomento del Parlamento.
En este sentido, Media ha apuntado que la comparecencia parlamentaria podría producirse tras la reanudación de la actividad en septiembre. A partir de ahí, el expediente seguiría su curso hasta su aprobación definitiva, un horizonte que el Ejecutivo sitúa aproximadamente en un año o algo más. Superado ese trámite, el proyecto podría iniciar la solicitud de licencia de obra.
El complejo, impulsado por capital privado y con participación de promotores vinculados a Cantabria, incorporará tecnología puntera para la generación de olas y aspira a convertirse en la primera instalación de estas características en el norte de España. Actualmente, existen cerca de una treintena de equipamientos similares en el mundo, mientras que en España y Portugal hay varios proyectos en distintas fases de desarrollo.
Desde el Gobierno autonómico se ha subrayado la oportunidad de sacar adelante esta infraestructura en la comunidad, ante el interés que también han mostrado otros territorios del norte peninsular. Las previsiones asociadas al proyecto apuntan a la creación de más de 150 empleos durante la fase de construcción y entre 60 y 100 puestos de trabajo directos una vez que la instalación esté operativa.
Además, se estima que Olucas Surf Center podría recibir más de 200.000 visitantes anuales, lo que contribuiría a dinamizar sectores vinculados como la hostelería, el comercio, el transporte o los servicios deportivos, al tiempo que reforzaría la posición de Cantabria en el circuito internacional del surf.
Uno de los aspectos en los que ha incidido el Ejecutivo es en el carácter privado de la inversión. Media ha recalcado que el proyecto no supondrá aportación económica por parte del Gobierno regional. En paralelo, ha puesto el acento en el componente ambiental, asegurando que la tecnología prevista permitirá un consumo de agua reducido, equivalente al de dos piscinas convencionales, con sistemas de reciclaje continuo que limitarán el gasto hídrico.
Por su parte, Martínez Abad ha destacado el potencial de esta infraestructura para favorecer la desestacionalización del turismo ligado al surf. La posibilidad de generar olas en condiciones controladas durante todo el año —hasta 16 horas diarias— permitiría mantener la actividad con independencia del estado del mar, ampliando así la oferta turística más allá de la temporada alta.
El consejero ha subrayado también que este tipo de instalaciones atraen no solo a aficionados, sino también a deportistas profesionales, marcas del sector y eventos especializados, lo que abre la puerta a nuevas líneas de negocio vinculadas al turismo deportivo y de congresos. Asimismo, ha defendido que el proyecto contribuirá a ampliar la base de practicantes, facilitar el acceso al surf a personas con movilidad reducida y mejorar la tecnificación de los deportistas.
En la misma línea, ha insistido en que la piscina de olas no sustituye al surf en el medio natural, sino que actúa como complemento, incluso ayudando a aliviar la presión sobre las playas en momentos de alta afluencia.
Durante la presentación, uno de los promotores, Ignacio Martínez-Peñalver, ha defendido que Cantabria reúne condiciones idóneas para acoger una infraestructura de este tipo, al tratarse de uno de los principales enclaves del surf en el norte del país. Según ha explicado, el objetivo del proyecto pasa por ampliar las posibilidades de práctica en un entorno seguro y controlado, favoreciendo el aprendizaje y la progresión técnica.
La instalación ocupará en torno a 100.000 metros cuadrados e integrará, además de la piscina de olas, espacios destinados a formación, restauración, alojamiento, bienestar y eventos. La tecnología correrá a cargo de la empresa vasca Wavegarden, especializada en este tipo de desarrollos, con capacidad para generar diferentes tipos de olas adaptadas a distintos niveles.
Martínez-Peñalver ha puesto como referencia el impacto de una infraestructura similar en Escocia, que en su primer año de actividad generó cerca de 20 millones de euros para la economía local, un dato que, a su juicio, refleja el potencial de este tipo de proyectos.













